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Las aguas han bajado en la Vega Baja, pero no llega la nochebuena

En los municipios de la Vega Baja aseguran que las ayudas llegan 'con cuentagotas'.

El pasado 13 de septiembre una virulenta DANA provocó numerosas inundaciones en el sur de Alicante, así como el desbordamiento del Río Segura a su paso por numerosos municipios de la Vega Baja y Murcia. Lo peor no sólo es que este temporal se cobrara la vida de seis personas y varios centenares fueran evacuadas. La cruda realidad es que desde entonces han habido dos DANAs más y algunos vecinos siguen sin recibir las ayudas necesarias para reparar sus casas.

Fotografia: Moisés Cruz

El primer problema se lo han encontrado los propios vecinos, algunos de ellos aseguran que el trámite se convierte en un callejón sin salida “no sabemos si podemos reparar los desperfectos antes de recibir las ayudas” comenta un vecino de Almoradí. Según parece, aquellos que han sufrido daños menores han decidido avanzar las obras por su cuenta y riesgo antes de pasar el invierno con sus hogares dañados.

En Redován la situación se recrudece para algunos vecinos, a los que no les salen los números de ninguna de las maneras ya que se exigen facturas en un sector poco propenso a hacerlas: “Si me van a dar 1500€ de ayuda por una reparación no puedo llamar a un albañil, tengo que ir a una empresa especializada y que me cobre un dineral”.

En algunas zonas de Catral el día a día llega muy despacio, algunos han decidido acudir directamente al banco a pedir un crédito porque por muchos días que en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana aparezca que se dan ayudas a los afectados por la DANA, otros muchos han esperado esos 1500€ como si fueran el Gordo de Navidad.

Poner al día una ciudad de más de 76.000 habitantes

Para el Ayuntamiento de Orihuela el reto no sólo ha sido sobrevivir al DANA, sino empezar de cero una vez han bajado las aguas. Para el servicio de limpieza dirigido por el concejal Dámaso Aparicio era empezar desde el caos: de la noche a la mañana las calles eran un cenagal, cientos de obstáculos llevados por al corriente bloquean las calles y la mayoría de los contenedores han desaparecido llevados por la corriente. Es en estos momentos cuando el área menos perfumada de un municipio se convierte en clave para que no proliferen las enfermedades.

Fotografía: Limpieza Viaria y RSU Orihuela

El agua también se llevó el pan de muchos

El agua no sólo arrastró consigo vidas y bienes en la Vega Baja, también el modo de subsistencia de varios miles de personas en la comarca. El sector agrícola quedó tocado de muerte después de los daños, ASAJA denunció recientemente que tras tres meses todavía no se habían recibido las prometidas ayudas del Consell.

En las inundaciones, tras el desembarco de políticos queda la mugre, el trabajo de mancharse las manos que miles de vecinos de la Vega Baja que han quitado de sus propias casas y calles. Meses después el lodo se ha ido, pero la pobreza que ha dejado sigue ahí y para aquellos vecinos que siguen sin casa y sin trabajo les llegó el DANA, pero no la nochebuena.

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