```

Noticias de Alicante y provincia

jueves, 25 abril 2024

Mercado petrolero en 2024: oferta, demanda y situación de la OPEP

La incertidumbre dentro del mercado petrolero ha generado contradicciones entre dos de las instituciones más importantes del sector. Tanto la Agencia Internacional de la Energía (AIE) como la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) muestran divergencias en sus recientes informes. Algunos de los puntos más importantes versan alrededor de la oferta, la demanda, el precio de la materia prima y, también, de los factores que definirán la evolución de la industria en los años venideros.

Demanda de crudo: ¿Qué nos depara 2024?

En su última evaluación, la AIE ha adoptado una postura bastante conservadora en lo que respecta a la demanda, algo que destaca frente a las expectativas de la OPEP. De acuerdo con las previsiones de la primera, la demanda de crudo en 2024 experimentará un crecimiento moderado de alrededor de 1,2 millones de barriles diarios. Esta cifra se traduce en un descenso si la comparamos con los  2,25 millones de barriles diarios que estimaba la OPEP o los 2,3 millones diarios que se registraron en 2023.

Algunos de los factores que se atribuyen a esta caída incluyen la desaceleración del ritmo de recuperación económica post-pandemia así como un debilitamiento de la demanda de petróleo brent a consecuencia de una mayor eficiencia energética y la creciente transición hacia los vehículos eléctricos.

La visión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo se basa en unas previsiones de crecimiento de las economías de Oriente Medio y China. No obstante, tampoco se pasan por alto algunos factores obstaculizantes que tienen que ver con el ámbito geopolítico y que, no se descarta, interfieran en como freno de la demanda.

¿Qué hay de la oferta?

Lo que concierne a la oferta de crudo también está sujeto a ciertos matices. La Agencia Internacional de la Energía hace hincapié en un incremento de la producción con origen en Guyana, Brasil y Estados Unidos por lo que plantea un superávit en la oferta a lo largo de 2024. Aunque esta circunstancia podría mantener a raya los precios, no descarta la posibilidad de que se generen ciertos obstáculos desde un punto de vista geopolítico que mermen el flujo de petróleo en rutas críticas como, por ejemplo, el Canal de Suez. De producirse, estas situaciones podrían dar paso a un crecimiento de los costes de flete o seguros, así como a una presión importante e las cadenas de suministro globales.

En la otra cara de la moneda, debemos recordar que la Organización de Países Exportadores de Petróleo materializó ciertos recortes a nivel de producción con la OPEP+ con el objeto de garantizar el equilibrio de los precios y la estabilidad del mercado. De momento, parece que esta medida no ha dado sus frutos pues 2024 arrancó con una base bastante débil especialmente (77 dólares por barril), por la inseguridad que existe alrededor de la demanda.

Disminución del Poder de la OPEP y un disyuntiva compleja de cara al futuro

Aunque sigue siendo una referencia del segmento, lo cierto es que la OPEP ha experimentado una pérdida de poder en el mercado. Esta situación se explica a través de diferentes factores, entre los que se incluyen, el aumento de la producción de petróleo en regiones que no forman parte de la organización. Además, a esto se le suman los recortes de producción implementados que, si bien tratan de preservar la estabilidad de los precios, han dado paso a un pérdida de clientes históricos que, a consecuencia de las medidas, han pasado a buscar suministro en otras regiones. Como consecuencia, han perdido su dependencia de la OPEP.

También destaca el hecho de que el precio de mercado de futuros está cada vez más condicionado por la oferta de estos mismos países no pertenecientes a la organización así como por diferentes consideraciones geopolíticas. Como consecuencia, ya no es definido de un modo exclusivo por las decisiones del cártel y, por tanto, debe adaptarse a un contexto en el que ostenta menor protagonismo.

Un análisis elaborado por el Banco de España hace hincapié en la pérdida de control de la organización debido a factores externos a ella. El estudio concluye con las complejidades y la disyuntiva en que se encuentra debiendo escoger entre continuar recortando la producción y seguir perdiendo cuota de mercado o, por el contrario, acabar con los recortes. No obstante, en este segundo caso, el resultado podría ser un descenso más abrupto de los precios del petróleo. Aún así, señala que, aunque se han implementado recortes con la OPEP+, el precio del barril se ha mantenido relativamente estable desde el año 2023. En cualquier caso, la participación de la OPEP en el mercado petrolero global está disminuyendo, como lo demuestra la reciente salida de Angola de la organización.

De lo que no cabe ninguna duda es de que el mercado va a experimentar, de un modo inevitable, importantes cambios a lo largo de las próximas décadas.