La Generalitat ha puesto sobre la mesa una mejora salarial de 120 euros al mes para el profesorado en 2027. La propuesta busca acercar posiciones con los sindicatos y abrir una salida a la huelga del profesorado, que mantiene la presión sobre la Conselleria de Educación desde el pasado lunes.
El planteamiento económico llegó en una nueva mesa de negociación celebrada este lunes por la tarde. En ella participaron la Conselleria de Educación y los sindicatos STEPV, UGT, CCOO, CSIF y ANPE. STEPV, UGT, CCOO y CGT forman parte de la convocatoria de huelga indefinida.
La huelga del profesorado fuerza una nueva oferta salarial
La reunión comenzó pasadas las 16.00 horas y estuvo marcada por un clima de tensión. Los representantes del Gobierno valenciano llegaron con retraso y entraron en la sala alrededor de las 16.15 horas.
Después de las intervenciones iniciales de la consellera Carmen Ortí y del secretario autonómico Daniel McEvoy, la administración presentó su nueva propuesta. El punto central fue una subida de 120 euros mensuales para 2027.
La Conselleria plantea aplicar esa mejora en dos fases, una en enero y otra en julio. Con esta oferta, el departamento educativo intenta desbloquear una negociación que había encallado tras la reunión del jueves anterior.
La mesa previa terminó sin acuerdo después de más de cuatro horas y media de conversaciones. Aun así, McEvoy afirmó que “se acercaron las posturas” y confió en que el encuentro de este lunes fuera la “definitiva”.
Los sindicatos exigen avances más allá del salario
Los sindicatos acudieron a la reunión con contrapropuestas propias. STEPV, UGT y CCOO remitieron sus escritos a la Conselleria con demandas sobre retribuciones, reducción de burocracia y bajada de ratios en las aulas.
También reclamaron mejoras en plantillas docentes, infraestructuras educativas, lengua, Formación Profesional, inclusión educativa, Bachillerato Artístico y situación del profesorado interino. El conflicto, por tanto, no se limita a una cuestión salarial.
Las organizaciones sindicales pidieron una negociación “real e inmediata”. Además, denunciaron el “bloqueo sistemático de las negociaciones desde que se reunieran por primera vez el 25 de septiembre pasado”.
Ese malestar ha sostenido la movilización durante la última semana. La huelga indefinida continúa activa mientras las partes tratan de encontrar un punto de acuerdo que permita rebajar la tensión en los centros educativos.
La presión docente crece tras una manifestación multitudinaria
La nueva mesa llegó después de una protesta masiva del profesorado en Valencia. La manifestación del viernes reunió a más de 35.000 personas en la capital valenciana y reforzó la posición de los sindicatos antes de volver a negociar.
Miles de maestros y profesores se desplazaron hasta la avenida de Campanar desde distintos puntos de la provincia de Valencia. Su objetivo fue presionar a Carmen Ortí y al Gobierno valenciano para lograr un acuerdo considerado suficiente por el colectivo docente.
Antes de la reunión, Pérez Llorca trasladó a varios docentes, en una conversación informal, que la propuesta del departamento de Carmen Ortí incluiría “avances” salariales. Después, McEvoy confirmó que habría una “oferta retributiva”.
Tanto el president como el secretario autonómico mencionaron los sexenios del profesorado como un factor a tener en cuenta al valorar la mejora salarial. Esa referencia forma parte del debate sobre el alcance real de la oferta económica.
Una caja de resistencia para apoyar a los docentes en huelga
La Coordinadora d’Assemblees Docents del País Valencià ha activado una ‘caja de resistencia’ para ayudar al profesorado que secunda la huelga indefinida. El fondo busca compensar parte del impacto económico de los descuentos en nómina.
La iniciativa permite aportaciones de ciudadanía y entidades que quieran apoyar a los docentes movilizados. Su finalidad es reducir el coste económico de las jornadas laborales no realizadas durante el paro.
La subida de 120 euros al mes en 2027 supone el principal movimiento económico del Gobierno valenciano en esta fase del conflicto. Sin embargo, los sindicatos mantienen abiertas sus reivindicaciones sobre condiciones laborales, organización de centros y calidad educativa.
El futuro de la huelga dependerá de la capacidad de la Conselleria para transformar la oferta en un acuerdo amplio. Mientras tanto, el profesorado mantiene la presión y la negociación sigue pendiente de un desenlace.




