Los regantes de la Vega Baja acusan a los responsables de la CHS de la mala gestión de las inundaciones

Los regantes de la huerta acusan a los responsables de la CHS de intentar justificar lo injustificable y critican que no asuman ninguna responsabilidad por lo sucedido en las inundaciones del Segura.

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Los representantes de los Juzgados de Aguas y Sindicatos de Riegos del regadío tradicional de la Vega Baja se han reunido con los máximos responsables de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) para conocer de primera mano sus explicaciones sobre las consecuencias y la gestión realizada por el organismo de cuenca durante la reciente avenida de agua del río Segura.

La reunión, con momentos de gran tensión, de casi cuatro horas, se celebró en la sede de la CHS en Murcia donde estuvieron presentes los representantes de 50.000 agricultores de la huerta, los alcaldes de Rojales y Guardamar en calidad de Jueces de Aguas, el presidente de la CHS, Mario Urrea, el comisario de Aguas, Francisco Javier Garay, el director técnico, Carlos Díez, y la Secretaria General, Monica Gonzalo, entre otros.

Tras escuchar a los responsables de la CHS, los representantes de la huerta consideran las explicaciones recibidas “decepcionantes”, “han tratado de justificar lo injustificable” y “no han sido convincentes en ningún momento”. Criticaron además que “no han asumido ninguna responsabilidad en lo ocurrido, se sienten víctimas por las críticas recibidas en las redes sociales, y consideran que se les debe felicitar por su gestión”. “Quieren negar lo evidente” subrayaron.

Los representantes de los Juzgados de Aguas lamentaron que desde la CHS se diga que las causas del desastre ocasionado en la Vega Baja se deba exclusivamente a las lluvias y se deriven las responsabilidades únicamente a la dirección general del Ministerio de Medio Ambiente por no destinar partidas suficientes para mantener el cauce del Segura en condiciones.

Los regantes acusaron directamente a la cúpula de la CHS de ser los responsables de lo sucedido, de mantener una actitud negativa hacia la Vega Baja, y de no ejecutar prácticamente ninguna actuación en el dominio público hidráulico de la comarca.
Los representantes de la huerta, que siguen solicitando la dimisión de los responsables de la CHS y preparan una denuncia por lo penal contra los mismos, criticaron duramente alguna de las explicaciones recibidas”. Entre ellas la del presidente Mario Urrea al asegurar que “no se si con más mantenimiento (en el cauce del río) los daños hubiesen sido menores. El agua pasaba con gran brutalidad”.

Urrea también aseguró en la reunión que todavía no se sabe lo que provocó el derrumbe de las placas del río junto al puente de Algorfa. A la vez mencionaron las palabras del comisario de Aguas quien dijo sobre si el cauce del Segura estaba en condiciones que “ no se puede decir que no se haya hecho nada (pero) podía estar mejor”, negando que los daños ocasionados en las motas del rio en 2016 estuvieran sin reparar pese a los informes técnicos facilitados por el Concejal de Emergencias del Ayuntamiento oriolano en la primera reunión del CECOPAL.

Por otro mostraron su sorpresa por las palabras de director técnico, Carlos Díez, quien respondió a preguntas de los regantes: “no tengo porqué conocer el río”.

COMPROMISOS

El presidente de la CHS si reconoció por otro lado que el problema de la Vega Baja es grave y solicitó a los representantes de la huerta consensuar un documento que recoja los daños, de forma pormenorizada, producidos en el dominio publico hidráulico, y en las infraestructuras de riego para trasladarlo al Ministerio de Medio Ambiente y se proceda por vía de urgencia a su reparación. En este sentido indicó que en quince o 20 días comenzarán los trabajos.

Mario Urrea instó a los convocados a iniciar una nueva etapa de confianza mutua. Los regantes le respondieron, entre otras cuestiones, que para ello hace falta poner fin al mercadeo del agua en la cuenca del Segura, que la huerta reciba el agua que le corresponde y con calidad, y transparencia en la gestión hídrica y un compromiso por escrito de las inversiones a realizar en la Vega Baja con plazos de ejecución y un expreso reconocimiento de la responsabilidad en las consecuencias del episodio sufrido en la Vega Baja, a instancias del Juez de Aguas de Almoradi, Carlos Barrera.