El Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (INECA) cifra en 490 millones de euros el déficit inversor acumulado por la provincia entre 2011 y 2025. La entidad sostiene que Alicante ha recibido durante estos quince años únicamente el 78,8% de la inversión que le correspondería por su peso poblacional, mientras que la provincia de Valencia ha alcanzado el 122,2%.
El análisis elaborado por INECA sobre el proyecto de Presupuestos de la Generalitat para 2026 también advierte de la falta de información territorial sobre buena parte de las inversiones. En concreto, 757,9 millones de euros, equivalentes al 52,3% del capítulo destinado a inversiones reales, aparecen consignados sin especificar la provincia en la que se ejecutarán.
El presidente de INECA, Alfredo Millá, ha señalado que «nadie discute que sea el presupuesto más alto de nuestra historia, pero a Alicante se le sigue sin asignar lo que le corresponde por peso poblacional». Además, ha advertido de que más de la mitad de la inversión real no concreta su destino territorial.
El proyecto presupuestario de la Generalitat asciende a 33.305 millones de euros y representa un incremento del 3,1% respecto al ejercicio anterior. Este crecimiento queda lejos del 8,6% registrado en las cuentas precedentes, una diferencia que INECA atribuye principalmente a la retirada del gasto extraordinario vinculado a la DANA.
Más de 750 millones sin destino provincial
El estudio señala que casi el 90% de la inversión que aparece sin territorializar se concentra en las consellerias de Sanidad, Economía y Hacienda, Educación e Infraestructuras. Estas cuatro áreas suman 677 millones de euros destinados a actuaciones que, según la entidad, podrían identificarse geográficamente, como la construcción o reforma de edificios, el equipamiento sanitario y educativo o las obras en carreteras.
El autor del informe y asesor de Estudios de INECA, Francisco Llopis, ha defendido que «si una inversión se puede señalar en un mapa, se puede territorializar en el presupuesto». A su juicio, que cerca de 700 millones destinados a obras localizables aparezcan sin provincia asignada responde a una decisión y no únicamente a una cuestión contable.
Del 47,7% de la inversión que sí aparece territorializada, Alicante recibiría un 38,4%. INECA considera que este porcentaje sería favorable en comparación con la media histórica de la provincia, pero advierte de que únicamente afecta a menos de la mitad del capítulo y no permite anticipar cómo se distribuirá el resto del dinero durante la ejecución presupuestaria.
El director general de Estudios y Proyectos de INECA, Santiago Carbó, considera que las cuentas de 2026 no representan un presupuesto expansivo, sino principalmente de saneamiento. La entidad destaca que los ingresos ordinarios aumentan un 9,9% y que el endeudamiento neto se reduce un 56,4%, aunque alerta de que parte de la mejora de los ingresos depende de la evolución del mercado inmobiliario.
Mientras que la recaudación por IRPF e IVA aumenta un 5,1%, los ingresos previstos por el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales crecen un 24% y los correspondientes al impuesto de patrimonio avanzan un 47,4%. INECA considera que este comportamiento tiene un carácter cíclico y no supone una mejora estructural de la financiación autonómica.
El servicio de la deuda absorbe el 25,2% del presupuesto
El servicio de la deuda representa ya el 25,2% del presupuesto de la Generalitat y supera el gasto destinado a la política educativa. Al mismo tiempo, las transferencias corrientes disminuyen un 7,1% y la inversión real se reduce un 2,8%.
INECA también ha analizado la ejecución presupuestaria de 2025, último ejercicio cerrado. De los 4.183 millones de euros finalmente disponibles para inversiones y transferencias de capital, la Generalitat llegó a comprometer 3.299 millones. Los 884 millones restantes, un 21,1% del crédito disponible, no llegaron a comprometerse.
El instituto sitúa los principales problemas de ejecución en Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, con 293,2 millones sin gastar; Medio Ambiente e Infraestructuras, con 161,2 millones; y Educación, con 133,9 millones. Estas tres áreas concentran el 66,5% del dinero disponible que no llegó a ejecutarse.
Carbó ha sostenido que el principal obstáculo no se encuentra en la falta de presupuesto, sino en la capacidad técnica y administrativa para ejecutar obra pública. «El verdadero reto no es presupuestar más, sino ejecutar mejor», ha afirmado.
Alicante recibe menos inversión de la que le corresponde
El estudio cruza los datos de ejecución de la Generalitat con las cifras de licitación de la patronal de la construcción SEOPAN. Según sus conclusiones, Alicante concentra el 37,2% de la población de la Comunitat Valenciana, pero durante el periodo comprendido entre 2011 y 2025 ha recibido de media el 78,8% de la inversión per cápita que le correspondería.
En cambio, Valencia, con el 51,1% de la población autonómica, habría recibido el equivalente al 122,2% de la inversión proporcional. INECA considera que esta diferencia muestra un patrón estructural que se ha mantenido con distintos gobiernos autonómicos.
Millá ha indicado que la situación no responde a «un color político ni a un año concreto», sino a una falta de inversión prolongada que ningún Consell ha corregido. Los ejercicios en los que Alicante ha superado su porcentaje proporcional han coincidido, según el informe, con la ejecución puntual de grandes proyectos, sin que la mejora se haya consolidado en los años siguientes.
El análisis añade que entre 2015 y 2025 únicamente llegó a licitarse en el mercado de la construcción el 73,3% de la inversión presupuestada.
INECA pide un compromiso plurianual con Alicante
La entidad reclama a la Generalitat que publique de forma periódica el desglose territorial del crédito durante todas las fases presupuestarias, desde la consignación inicial hasta la cantidad finalmente ejecutada.
También propone limitar la categoría de inversión sin territorio específico a gastos realmente centralizados, como programas informáticos o proyectos de investigación, y excluir de este apartado las obras civiles, las construcciones y las reformas de edificios.
INECA plantea además incorporar indicadores de equidad territorial y del déficit histórico por habitante en las memorias presupuestarias, así como establecer un compromiso plurianual y verificable para corregir la falta de inversión acumulada por Alicante.
Millá ha insistido en que «lo presupuestado no es lo ejecutado» y ha anunciado que el instituto realizará un seguimiento tanto de la tramitación de las cuentas en Les Corts como de su ejecución durante 2026. «No podemos dar por buena ninguna cifra hasta verla ejecutada», ha concluido.





