El incendio forestal declarado en Segorbe (Castellón) ha quemado unas 133 hectáreas, sigue activo y lejos de estar controlado, lo que ha llevado a la Generalitat a activar la situación 2 del Plan Especial de Incendios Forestales y a pedir el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha anunciado la movilización del tercer batallón de la UME, con base en Bétera (Valencia). Esta unidad se incorpora a un dispositivo ya muy tensionado por la simultaneidad de varios incendios causados por rayos en la zona.
El fuego se originó este jueves alrededor de las 19:40 horas tras la caída de un rayo. Desde entonces ha avanzado por una zona de orografía muy complicada y presenta al menos tres frentes activos, lo que dificulta de forma notable las labores de extinción y la consolidación de los perímetros.
Más de 30 medios terrestres y 17 aéreos trabajan en la zona bajo la coordinación del Puesto de Mando Avanzado (PMA), instalado en el municipio de Gátova. En el operativo participan el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, el de Valencia, unidades de la Generalitat y medios del Ministerio.
Situación actual del incendio
El secretario autonómico de Emergencias e Interior, Fernando Lasheras, ha explicado desde el PMA que todos los recursos de los consorcios de Valencia y Castellón han estado trabajando durante toda la noche ‘en unas condiciones bastante complicadas‘ por la dificultad de acceso al terreno.
Según ha indicado, esta mañana se han incorporado los medios aéreos y la situación es ‘bastante mejor que la de ayer’, aunque ha advertido de que el incendio continúa muy activo. La superficie afectada ronda las 133 hectáreas, todas dentro del término municipal de Segorbe, y el perímetro del fuego se sitúa en unos 7,8 kilómetros.
Lasheras ha subrayado que la situación está ‘lejos de estar controlada’, motivo por el cual se ha decidido elevar la alerta a situación 2 del Plan Especial de Incendios Forestales. Este nivel implica una potencial afección grave a la población o a valores naturales y permite solicitar medios extraordinarios del Estado, como la UME.
El director técnico de la extinción, Pablo Vila, ha señalado que ayer se produjo una simultaneidad de incendios provocados por rayos. Esa circunstancia, ha detallado, ‘exige a todo el operativo que estemos a tope’ y obliga a priorizar recursos entre diferentes focos activos.
Zonas críticas y previsión meteorológica
Vila ha descrito varios puntos especialmente peligrosos. Por un lado, ha citado un barranco encendido que avanza hacia el Pico del Águila, una zona de muy difícil acceso y con gran acumulación de humo. Allí resulta complejo trabajar desde tierra, por lo que el esfuerzo se concentra en los medios aéreos.
También ha destacado unos riscos altos situados entre Gátova y Segorbe, donde la orografía impide el acceso de los equipos terrestres. En ese frente solo pueden intervenir helicópteros y aviones de carga en tierra, lo que ralentiza la contención del fuego.
La tercera prioridad se sitúa en la denominada ‘cola’ del incendio. En esa área, ha advertido Vila, ‘hay una reproducción bastante seria en estos momentos y estamos focalizados en retenerla’, para evitar que el fuego se abra hacia nuevas zonas de monte.
Respecto a la posible afección a núcleos habitados, Vila ha asegurado que el municipio de Gátova está ‘bastante protegido porque el viento no empuja el potencial de crecimiento hacia allí y además está protegido por bancales cultivados que benefician que la población esté ahora relativamente segura’. Estos cultivos actúan como cortafuegos naturales y ayudan a frenar el avance de las llamas en dirección al casco urbano.
Los servicios de emergencias siguen con atención la evolución de la meteorología, un factor clave para la jornada. A mediodía, las condiciones pueden empeorar, con temperaturas altas, vegetación muy seca y ambiente general ‘malo’ para la extinción. Sin embargo, se prevé que el viento se mantenga estable esta tarde y el dispositivo ya ha definido una estrategia teniendo en cuenta ese escenario, con el objetivo de contener el incendio y evitar que se acerque a zonas habitadas o de especial valor ambiental.



