El Consejo de Gobierno de la Universidad de Alicante ha aprobado por unanimidad la propuesta para investir como doctores honoris causa a Nicolás Olea Serrano, doctor en Medicina y Cirugía, y a Javier Pérez-Ramírez, catedrático de Ingeniería Química. La decisión reconoce sus trayectorias de excelencia, su impacto científico, la transferencia de conocimiento y su compromiso social en ámbitos relacionados con la defensa del medioambiente.
Las candidaturas han sido elevadas a propuesta de la Facultad de Ciencias de la Salud y de la Escuela Politécnica Superior, respectivamente. El secretario general de la UA, Josep Ochoa, ha trasladado al órgano de gobierno ambas propuestas, que ya contaban con el aval previo de diferentes departamentos, institutos universitarios y juntas de centro.
Un referente en soluciones sostenibles desde la ingeniería química
Javier Pérez-Ramírez es licenciado en Ingeniería Química por la Universidad de Alicante, doctor por la Universidad Tecnológica de Delft y catedrático en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich. Su trayectoria se ha centrado en el desarrollo de procesos y soluciones sostenibles, eficientes y ecológicas a través de la química y la ingeniería química.
El investigador ha trabajado en colaboración con industrias líderes a nivel mundial y con equipos interdisciplinares. Esa labor ha permitido generar aplicaciones industriales y patentes de alto valor comercial y social. Además, compagina su actividad investigadora con la docencia en ingeniería química y catálisis.
Pérez-Ramírez también destaca por su perfil docente y divulgador. Ha dirigido 24 tesis doctorales y ha supervisado a más de 40 investigadores, con una actividad orientada a fomentar la conciencia tecnológica y el interés por la ciencia entre las nuevas generaciones.
Su producción científica supera las 500 publicaciones, con más de 52.000 citas y un índice h de 120. Estos méritos le sitúan en el 1% de los científicos más citados del mundo en Química. A lo largo de su carrera ha recibido reconocimientos internacionales como la Medalla Beilby y el Premio Paul H. Emmett.
En 2020 creó en Suiza el NCCR Catalysis, dotado con 32 millones de euros, con el objetivo de contribuir a la descarbonización de la industria química. También dirigió el programa de energía verde en la Universidad de Singapur, donde impulsó un centro de excelencia en valorización de CO2. Actualmente participa en proyectos europeos como A-LEAF, dotado con 8 millones de euros, centrado en el desarrollo de una hoja artificial capaz de transformar agua, luz y CO2 en combustibles renovables.
Nicolás Olea, una trayectoria centrada en salud ambiental
Por su parte, Nicolás Olea Serrano es licenciado y doctor en Medicina y Cirugía y profesor emérito en la Universidad de Granada. Su trayectoria le sitúa como una referencia en el abordaje interdisciplinar de los problemas de salud medioambiental.
Experto universitario en Epidemiología, Olea es especialmente reconocido por sus investigaciones en el campo de los disruptores endocrinos. Además de su labor docente e investigadora, ha desarrollado en los últimos años una intensa actividad divulgadora y de compromiso público en torno a los efectos de determinadas sustancias tóxicas sobre la salud.
Actualmente lidera la iniciativa “Un futuro sin tóxicos”, apoyada por más de 100 científicos y profesionales de la salud. La campaña reclama medidas urgentes ante la exposición cotidiana a sustancias tóxicas derivadas del plástico y otros productos de uso diario.
El pasado 17 de septiembre, Olea entregó a la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, la declaración derivada de la campaña. También encabezó la comisión que mantuvo reuniones con responsables de distintos grupos parlamentarios, con el director general de Salud Pública y Equidad en Salud, Pedro Gullón, y con el responsable de Salud y Cambio Climático del gabinete de la ministra de Sanidad, Héctor Tejero.
Su activismo se apoya en evidencias científicas y en la defensa de una mayor presencia de la salud medioambiental en los currículos universitarios, especialmente en los estudios vinculados a las Ciencias de la Salud. La Universidad de Alicante destaca que esta línea coincide con su compromiso académico y social en este ámbito.



