La Policía Nacional ha detenido en Dénia a un hombre de 33 años reclamado por las autoridades de Rusia por delitos de coacciones y prostitución. El fugitivo está vinculado a una organización criminal dedicada a producir contenido pornográfico ilegal mediante retransmisiones en directo por internet.
Según ha informado la Policía Nacional, sobre el arrestado pesaba una Orden Internacional de Detención dictada por Rusia. Esta orden lleva aparejada una posible condena de hasta diez años de prisión en ese país.
Investigación iniciada por una alerta de Interpol
La investigación se ha puesto en marcha después de que la Policía Nacional de Dénia recibiera información a través de Interpol. Ese aviso apuntaba a la posible presencia del fugitivo en esta localidad de la provincia de Alicante.
A partir de esa comunicación, agentes de la Policía Judicial han iniciado las pesquisas para localizar al sospechoso. Tras varias gestiones, los investigadores han conseguido identificar al hombre y confirmar que se trataba de la persona reclamada por las autoridades rusas.
Una vez localizado, los agentes han verificado su identidad y la vigencia de la orden internacional de detención. Confirmados ambos extremos, han procedido a su arresto en Dénia sin que trasciendan más detalles sobre el operativo.
Los hechos por los que Rusia le reclama se sitúan entre 2020 y 2021 en la ciudad de Krasnoyarsk. Según la información remitida por las autoridades de ese país, el hombre formaba parte de una organización criminal especializada en la producción de contenido pornográfico.
Esa red utilizaba retransmisiones en directo a través de internet para difundir el material pornográfico. Las emisiones se ofrecían bajo pago, lo que permitía a la organización obtener importantes beneficios económicos de forma continuada.
Dentro de la estructura del grupo, el detenido se encargaba presuntamente de seleccionar y formar a las mujeres que participaban en las emisiones. Además, supervisaba el desarrollo de las retransmisiones, lo que refuerza su papel relevante dentro de la organización, según la versión policial.
La organización disponía de locales preparados y de equipos informáticos y audiovisuales específicos para realizar las emisiones. Estos recursos facilitaban la producción constante de contenido y su difusión a través de diferentes plataformas en la red.
Tras su detención en Dénia, el arrestado ha sido puesto a disposición del Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional. Este órgano judicial se encargará de estudiar la documentación recibida de Rusia y de tramitar el procedimiento de extradición.
A partir de ahora, la Audiencia Nacional deberá decidir si se cumplen los requisitos legales para entregar al detenido a las autoridades rusas. Hasta que se resuelva este proceso, el hombre permanecerá a disposición judicial en España.



