La Fiscalía mantiene la petición de ocho años de prisión para el expresidente de Les Corts Valencianes y de la Diputación de Alicante, Julio de España, por un presunto delito de agresión sexual y dos delitos de trato degradante a dos pacientes en su consulta médica privada.
El juicio se ha celebrado este jueves en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Alicante y ha quedado aplazado al 21 de mayo, fecha prevista para la lectura de las conclusiones finales del Ministerio Público, las acusaciones y la defensa.
Las dos denunciantes han ratificado el relato de los hechos sostenido por la Fiscalía. Una de ellas, enfermera, acudió a consulta en agosto de 2023 y, según la acusación, el expolítico la sometió presuntamente a tocamientos e introdujo sus dedos en sus partes íntimas después de un tacto rectal.
La Fiscalía sostiene además que el acusado se refirió a la posición que debía adoptar para esa exploración con frases como «ahora ponte a cuatro patas contra la pared, como si estuvieras castigada». Tras los hechos, la mujer sufrió un trastorno de estrés postraumático.
La segunda denuncia se presentó tras conocer el primer caso
La segunda mujer denunció en 2023, después de tener conocimiento del relato de la primera paciente, aunque los hechos que expuso se remontan a 2021.
Según su declaración, acudió a la consulta de Julio de España y el acusado se habría referido en términos similares a la posición que debía adoptar para una exploración de tacto rectal.
El médico forense ha confirmado el estrés postraumático sufrido por una de las denunciantes y ha cuestionado la idoneidad del tacto rectal y la forma en que se realizó, atendiendo al relato de las pacientes. Según su argumentación, no existían síntomas que justificaran esa exploración ni antecedentes sólidos en sus historiales clínicos, ya que ambas habían padecido síntomas, pero tiempo atrás.
Julio de España niega los hechos
Julio de España ha negado los tocamientos vaginales y ha defendido que el tacto rectal era necesario en ambos casos para descartar posibles enfermedades.
El acusado ha argumentado que no informó a las pacientes de todas las patologías que podían diagnosticarse mediante esa técnica porque, según ha sostenido, como profesional debía ofrecer un trato que tranquilizara a los pacientes.
«El tacto rectal es lo más sencillo, rápido e inocuo» para descartar determinadas enfermedades, ha afirmado durante el juicio. También ha negado haber utilizado la expresión atribuida por las denunciantes: «nunca he utilizado esa expresión», ha declarado al referirse a la posición genupectoral.
Responsabilidad civil solicitada
La Fiscalía mantiene la petición de ocho años de prisión por un delito de agresión sexual y dos de trato degradante.
Además, el Ministerio Público se ha adherido a las peticiones de las acusaciones en las cantidades de responsabilidad civil, igualándolas hasta los 18.000 euros en total: 12.000 euros para la denunciante de la agresión sexual y 6.000 euros para la otra mujer.
El procedimiento continuará el 21 de mayo con las conclusiones finales antes de quedar visto para sentencia.





