El que será el edificio residencial más alto de Europa comienza a ser construido en la localidad alicantina de Benidorm, una torre de 64 plantas, 230 metros de altura y 260 viviendas, con una inversión de 140 millones de euros.
La gerente de control de proyectos de TM Grupo Inmobiliario, Raquel Nadal, ha explicado a EFE que “Benidorm lleva años demostrando que la verticalidad bien planificada es una forma eficiente de optimizar el suelo» y que su empresa lleva más de 30 años invirtiendo en construcción en altura en esta ciudad.
El nuevo edificio se sitúa a escasos metros de la playa de Poniente y actualmente la construcción ha llegado desde el subsuelo hasta la cota de rasante para comenzar la construcción vertical.
La cimentación de la torre consta de una losa que recoge 355 pilotes, “más de 3.500 metros lineales de perforación y soportará 85.000 toneladas”, ha pormenorizado Nadal, que ha comparado la edificación con la torre más famosa de Francia.
“La torre Eiffel aguanta 10.100 toneladas de peso, por lo que vendrá a ser como un poco más de ocho torres Eiffel”. Además se han realizado pruebas en un túnel de viento en la Universidad Politécnica de Madrid, “con datos que hemos recogido durante dos años en anemómetros de la zona”, ha contado la directiva de TM para que el viento no afecte en las alturas.
Cuando la TM Tower esté acabada será el edificio residencial más alto de Europa, por encima del que actualmente ostenta, con 52 plantas y 192 metros, el Zlota 44 de Varsovia.
Además, el de Benidorm contará con 10.000 metros cuadrados de zonas comunes, “tres piscinas, una de ellas climatizada, gimnasio, spa y skybar», y un ascensor que permitirá subir a la última planta, la 64, en menos de un minuto.
La entrega de las viviendas está prevista para el segundo semestre de 2028 y ya hay casi un 50 por ciento de reservas, “el 25 por ciento sólo en el lanzamiento”, ha explicado Nadal, que ha señalado que las unidades constan de uno a cuatro dormitorios, siendo las más solicitadas las de tres.
Los principales compradores, los polacos, seguidos de españoles, ucranianos y nacionales de otros países del este de Europa.




