La economía de la provincia de Alicante mantiene el crecimiento en el primer trimestre de 2026, aunque pierde velocidad respecto al cierre del año anterior y avanza por debajo del conjunto de España. El PIB provincial a precios corrientes, estimado a través del Indicador Sintético de la Actividad Económica de la Provincia de Alicante, ISpA, crece un 3,1 % interanual, frente al 6 % registrado por la economía nacional.
El dato confirma que la actividad económica alicantina continúa en positivo, pero también refleja una moderación relevante. En el último trimestre de 2025, el crecimiento provincial había alcanzado el 5,1 %, dos puntos más que en el arranque de 2026. La Cámara de Alicante vincula esta desaceleración al menor empuje de los servicios y a la persistencia de tasas negativas en la industria y el sector agrario.
El informe también sitúa esta evolución en un contexto de mayor incertidumbre internacional tras el inicio de la guerra en Oriente Próximo. El encarecimiento de la energía, de otros productos derivados y de los costes del transporte empieza a notarse en la actividad de los distintos sectores económicos.
Servicios y construcción mantienen el pulso económico
El sector servicios continúa como el principal motor de la economía alicantina, aunque también modera su ritmo de crecimiento. Su Valor Añadido Bruto aumenta un 3,5 % interanual en el primer trimestre, lejos del 6 % registrado en el trimestre anterior. Aun así, el empleo y el número de empresas mantienen una evolución positiva.
Dentro de los servicios, las ramas de comercio, transporte y hostelería presentan el mejor comportamiento. Este bloque crece un 4,8 %, impulsado por el aumento del turismo extranjero, el tráfico aéreo internacional y el dinamismo del consumo privado.
El resto de actividades de servicios muestra una desaceleración más intensa, con un avance del 2,6 %. Esta evolución apunta a una menor aportación de ramas que habían tenido un fuerte dinamismo en ejercicios anteriores.
La construcción se consolida como el sector con mayor crecimiento de la economía provincial. Su VAB aumenta un 8 % interanual, apoyado en el avance de la edificación residencial y en la recuperación de la licitación oficial.
El repunte de las viviendas iniciadas confirma la fortaleza del sector, aunque el informe advierte de un problema de fondo. El desequilibrio entre la oferta y la demanda sigue presionando los precios de la vivienda en Alicante, que crecen por encima de la media nacional. Esa subida ya se refleja en una caída de las compraventas.
Industria y campo frenan el avance de Alicante
La industria continúa en terreno negativo al inicio de 2026. El VAB industrial cae un 1,9 % interanual, prácticamente en línea con el descenso observado en el trimestre anterior.
La producción industrial acentúa su retroceso y los indicadores ligados a la inversión en maquinaria y equipo siguen mostrando debilidad. También desciende el número de empresas industriales inscritas en la Seguridad Social.
Sin embargo, el deterioro de la actividad tiene por ahora un impacto limitado en el empleo. Las exportaciones de productos industriales siguen creciendo, especialmente por las ventas al mercado europeo, y el número de afiliados se mantiene estable.
El sector agrario también registra una evolución negativa, con una caída interanual del 1 %, aunque mejora ligeramente respecto al trimestre anterior. La reducción de las exportaciones de productos agrarios sigue condicionando su comportamiento.
Pese a ello, algunos indicadores laborales muestran una situación más favorable. En conjunto, los datos apuntan a una cierta estabilización de la actividad agraria, aunque el sector todavía tiene dificultades para consolidar una senda de crecimiento sostenido.
Alicante queda por debajo del ritmo nacional
La comparativa con España marca una de las principales conclusiones del ISpA. Alicante crece, pero lo hace a un ritmo claramente inferior al del conjunto nacional. Mientras la provincia avanza un 3,1 %, el PIB a precios corrientes de España aumenta un 6 % en el mismo periodo.
La diferencia se explica por la combinación de tres factores. Por un lado, los servicios siguen creciendo, pero con menos intensidad. Por otro, la industria y el sector agrario mantienen tasas negativas. Además, el encarecimiento de los costes energéticos y del transporte añade presión a la actividad económica.
El ISpA permite estimar la evolución trimestral del PIB provincial a partir de indicadores económicos representativos de los distintos sectores productivos. La herramienta ofrece una fotografía actualizada de la economía alicantina y de sus principales ramas de actividad.




