Xàbia asume la gestión directa de su desalinizadora tras aprobar la reversión

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El pleno de Xàbia ha aprobado por unanimidad recuperar la desalinizadora, rechazar las alegaciones de Acciona y subrogar al personal.

El pleno del Ayuntamiento de Xàbia ha aprobado por unanimidad la reversión de la desalinizadora municipal para asumir su gestión directa a través de la empresa pública de aguas AMJASA, decisión que busca reforzar el control público de una infraestructura considerada estratégica para el suministro del municipio.

Reversión de la desalinizadora

Según ha explicado el consistorio, la sesión plenaria extraordinaria ha desestimado también las alegaciones presentadas por Acciona, actual gestora de la planta, y ha aprobado la subrogación de todo el personal adscrito a esta instalación, que se mantiene en activo desde 2002.

La desalinizadora se construyó como respuesta a los graves problemas de escasez de agua que sufrió Xàbia durante la década de 1990. Desde entonces ha permitido reforzar la garantía de abastecimiento gracias a la desalación de agua marina, que se ha convertido en una fuente clave dentro del sistema hídrico local.

Importancia para el abastecimiento

El Ayuntamiento ha subrayado que la planta resulta especialmente relevante en un municipio donde los recursos hídricos dependen de unas precipitaciones muy irregulares. Además, Xàbia afronta episodios recurrentes de sequía y un fuerte incremento estacional del consumo durante los meses de verano por la llegada de turistas y residentes temporales.

Con la incorporación de la explotación de la planta a la gestión directa municipal, a través de AMJASA, el consistorio pretende reforzar el control público sobre esta infraestructura básica. También busca facilitar una mejor planificación de las actuaciones necesarias para mantener, modernizar y mejorar las instalaciones, así como aumentar su eficiencia operativa.

El gobierno local ha señalado que trabajará en las actuaciones técnicas, jurídicas y organizativas necesarias para materializar la reversión y desarrollar el nuevo modelo de gestión directa. El objetivo es garantizar en todo momento el correcto funcionamiento de la planta y la normalidad del abastecimiento de agua potable a la población durante todo el proceso de transición.