La Generalitat ha puesto en marcha un plan de choque para reparar 29 depuradoras y redes de saneamiento dañadas por la dana Adam en las comarcas de La Safor y La Marina Alta. La estimación inicial de los daños asciende a 2,5 millones de euros y afecta de forma especial a instalaciones de la provincia de Valencia y de Alicante, donde ya trabajan equipos técnicos y empresas especializadas.
De ese importe, alrededor de dos millones de euros corresponden a infraestructuras situadas en la provincia de Valencia, mientras que los 500.000 euros restantes se concentran en la provincia de Alicante. La Generalitat ha detallado que esta primera valoración podrá ajustarse a medida que avancen las inspecciones y se completen los informes técnicos en cada instalación.
Para atender las incidencias, se ha activado un dispositivo con 106 efectivos. De ellos, 55 actúan en la provincia de Valencia y 51 en la de Alicante. El operativo incluye personal técnico, profesionales de explotación de las depuradoras y empresas auxiliares especializadas en reparación eléctrica, electromecánica y limpieza de instalaciones.
La Generalitat ha asumido la intervención directa en las depuradoras de su titularidad y ha anunciado que colaborará en la reconstrucción de las instalaciones municipales. El Consell considera que muchos ayuntamientos no pueden afrontar por sí solos el coste de las obras necesarias, por lo que se ha comprometido a apoyarles en esta fase de emergencia y recuperación.
En una visita a la depuradora de Xeraco, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha agradecido el esfuerzo realizado tras el temporal. El jefe del Consell ha subrayado especialmente el trabajo de los servicios de emergencia: ha reconocido la labor del Consorcio de Bomberos en el rescate de personas durante las inundaciones y ha señalado que ‘fueron dos días muy complicados y difíciles que nos hizo a todos trabajar al 100 % de nuestras posibilidades, especialmente en lo que respecta a los servicios de emergencia’.
Depuradoras más afectadas en Valencia y Alicante
Pérez Llorca ha precisado que, de las 29 depuradoras afectadas, dos siguen sin estar operativas: la de Benidoleig y la de Oliva Nova. La Generalitat ha fijado como prioridad recuperar cuanto antes su funcionamiento, ya que su parada condiciona el saneamiento de las aguas residuales de los municipios a los que dan servicio. El resto de las plantas presentan daños de distinta magnitud y también se han detectado incidencias en varios colectores.
En la provincia de Valencia, una de las instalaciones más castigadas ha sido la EDAR de Oliva-Casco. Las inundaciones han dañado los cuadros eléctricos, el grupo electrógeno y el centro de transformación, lo que ha provocado la parada temporal de la planta. La ejecución de estas reparaciones resulta clave para restablecer la capacidad de depuración habitual en la zona.
La EDAR Gandia-La Safor ha registrado problemas en los equipos de bombeo, en el sistema de biogás, en las comunicaciones y en el suministro eléctrico. En la instalación de Palma de Gandia-Ador ha sido necesario recurrir a grupos electrógenos de emergencia para garantizar el funcionamiento básico, mientras se reparan las conexiones eléctricas afectadas por el agua.
En la EDAR de Xeraco se está trabajando en la reparación de una avería en la conducción de aireación del reactor biológico. Esta incidencia limita la correcta oxigenación del agua, por lo que su solución resulta esencial para mantener la calidad del tratamiento. Además, la estación de Barx ha sufrido una parada temporal y episodios de desbordamiento, y la de Tavernes Goleta ha registrado averías en dos turbinas que reducen su capacidad de tratamiento.
A estas incidencias se suman los daños detectados en varias instalaciones de saneamiento de la costa de Oliva, que permanecen en fase de evaluación. Los técnicos continúan revisando estaciones de bombeo, colectores y conducciones para determinar el alcance real del impacto del temporal y definir las actuaciones necesarias.
En la provincia de Alicante, las principales afecciones se concentran en el colector sur de Pego, donde los arrastres de tierra y materiales han deteriorado varios tramos. También se ha visto especialmente afectada la EDAR Poblets-Verger, que presenta incidencias en el sistema de bombeo, acumulación de lodos y residuos y diversos problemas eléctricos derivados de las inundaciones.
La EDAR Benidoleig se ha quedado sin suministro eléctrico y podría sufrir daños estructurales asociados a la crecida del río Girona, que han de confirmarse con inspecciones detalladas. Además, se han registrado inundaciones y averías electromecánicas en instalaciones de Adsubia, Benitatxell, Dénia-El Verger, Teulada, Sanet i Negrals, Xixona y Vall de Gallinera, lo que obliga a un seguimiento continuado para asegurar su recuperación completa.
Las actuaciones de recuperación previstas incluyen el restablecimiento del suministro eléctrico mediante grupos electrógenos de emergencia. También contemplan la reparación de cuadros eléctricos, centros de transformación, sistemas de bombeo y equipos electromecánicos, así como la retirada de lodos, residuos y materiales arrastrados por el agua. Estas tareas resultan indispensables para que las depuradoras vuelvan a funcionar con normalidad y mantengan los estándares ambientales exigidos.
Afectación en caminos rurales y apoyo al campo
El president del Consell se ha referido también a los daños provocados por el temporal en los caminos rurales de las zonas afectadas. La Generalitat ha iniciado trabajos para evaluar el estado de estas vías, identificar las necesidades más urgentes y priorizar las intervenciones, ya que muchas se utilizan a diario para acceder a explotaciones agrarias.
Esta situación coincide con la época de recolección de diversas cosechas, lo que agrava el impacto de la dana Adam sobre el sector agrario. Los caminos en mal estado dificultan la entrada de maquinaria y el transporte de la producción, por lo que su reparación rápida se considera decisiva para reducir pérdidas.
Desde la Conselleria de Agricultura se ha anunciado la distribución gratuita de tratamientos fitosanitarios para los agricultores. El objetivo es ayudar a salvar más de un millón de árboles afectados por la dana Adam y por el exceso de humedad acumulada tras las lluvias. Esta medida se enmarca en un conjunto más amplio de actuaciones dirigidas a responder a las necesidades de las industrias agroalimentarias.
Además, la Conselleria ha previsto actuaciones para reconstruir infraestructuras de riego dañadas por el temporal. Estas obras buscan garantizar el suministro de agua en condiciones adecuadas y evitar problemas futuros en las explotaciones agrícolas. De este modo, la Generalitat intenta combinar la reparación de los daños más urgentes con la recuperación progresiva de los servicios básicos en las zonas afectadas.



