La Comunitat Valenciana ha situado la competitividad industrial como eje de su futura presidencia de la Alianza de Regiones con Industria de Automoción (ARA) en la Unión Europea a partir de enero de 2027. La Generalitat ha defendido que la transición del sector del motor debe avanzar sin poner en riesgo la capacidad productiva y el empleo vinculados a esta industria clave.
La secretaria autonómica de Representación ante la Unión Europea, las Comunidades Autónomas y Acción Exterior de la Generalitat, Ruth Merino, ha presentado en Bruselas las líneas maestras de esta presidencia. Lo ha hecho ante el pleno del Comité Europeo de las Regiones, el órgano que agrupa a representantes regionales y locales de los Veintisiete.
Merino ha explicado que las prioridades del mandato valenciano en la ARA se han centrado en reforzar la competitividad industrial y fortalecer la autonomía estratégica europea. Además, ha señalado como objetivos garantizar el acceso de las regiones y las pymes a la financiación comunitaria e impulsar la formación y recualificación del talento vinculado a la automoción.
La responsable autonómica ha recalcado que la transformación del sector hacia modelos más sostenibles resulta inaplazable, pero ha advertido sobre sus riesgos. Según ha subrayado, la transición ecológica y tecnológica debe diseñarse de manera que preserve la capacidad industrial europea y su peso en las cadenas de valor globales.
‘La transición es irrenunciable, pero Europa no puede permitirse hacerla a costa de su industria’, ha afirmado Merino ante los representantes regionales europeos. Ha avanzado además que la futura presidencia valenciana de la ARA se guiará por un enfoque pragmático. Ese enfoque buscará reforzar la autonomía estratégica europea sin renunciar a la inversión internacional ni a la apertura económica.
Autonomía estratégica y atracción de inversiones
Merino ha defendido que Europa debe aprender a proteger sus intereses sin cerrarse al exterior. En este sentido ha puesto el foco en el papel que juegan las inversiones productivas en la industria del motor.
‘La inversión que crea empleo aquí, que innova aquí y que transfiere tecnología a nuestras empresas refuerza nuestra autonomía, no la debilita’, ha sostenido. Con esta idea ha insistido en compatibilizar la apertura a capital extranjero con la consolidación de una base industrial propia sólida.
La secretaria autonómica ha remarcado que la presidencia de la ARA ofrecerá a la Comunitat Valenciana una posición destacada en los debates comunitarios sobre el futuro de la automoción. Según ha indicado, este papel reforzado permitirá defender con mayor peso los intereses de la industria regional y de la amplia red de empresas proveedoras vinculadas al sector.
Merino ha recordado que la Comunitat Valenciana cuenta con una larga trayectoria en automoción. En el territorio operan grandes compañías, un tejido consolidado de pymes y una extensa red de proveedores integrada en las cadenas de valor internacionales. Esta especialización industrial respalda la candidatura valenciana para liderar los trabajos de la Alianza.
Impacto en el próximo presupuesto europeo
La presidencia valenciana de la ARA coincidirá con un periodo decisivo para el diseño de las futuras políticas de apoyo a la industria europea. Tendrá lugar mientras se negocia el próximo Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea, que abarcará el periodo 2028-2034.
En paralelo, las instituciones comunitarias deberán concretar el funcionamiento del Fondo Europeo de Competitividad. Este instrumento aspira a movilizar recursos para impulsar la innovación, la producción industrial y la autonomía estratégica frente a otras grandes potencias.
En este contexto, la Generalitat ha avanzado que defenderá que los recursos comunitarios lleguen de forma efectiva a las regiones con un fuerte peso industrial. Especialmente ha señalado el objetivo de facilitar el acceso de las pymes valencianas a estos fondos. El Consell considera que estas empresas resultan esenciales para mantener el empleo y la capacidad de innovación en el sector de la automoción.
Merino ha concluido que la combinación de un sector automovilístico consolidado y una mayor influencia en los foros europeos permitirá a la Comunitat Valenciana ganar peso en las decisiones que marcarán el futuro del motor en Europa. Ha insistido en que esa presencia reforzada puede traducirse en más oportunidades para las empresas valencianas y en mayor estabilidad para el empleo industrial.


