El Hércules ha presentado en el estadio Rico Pérez el anteproyecto de su futura Ciudad Deportiva en Alicante, valorado en unos 35 millones de euros y ubicada en la zona de la Huerta de la Albufereta. El plan contempla once campos de fútbol, un miniestadio con capacidad para unos dos mil espectadores, gimnasio, oficinas, aparcamiento y una residencia para alrededor de 150 usuarios.
El diseño ha corrido a cargo del arquitecto José Luis Campos, director del estudio Cristalzoo y responsable del anteproyecto, que ha detallado mediante diapositivas la distribución y las características básicas de la nueva instalación. La propuesta pretende concentrar en un mismo espacio la actividad profesional, la cantera y los servicios complementarios del club.
Detalles de la ubicación y del diseño
La futura ciudad deportiva ocuparía unos 150.000 metros cuadrados. El proyecto incluye ocho campos de fútbol once y tres campos de fútbol 7, además del miniestadio, un edificio para gimnasio, oficinas administrativas y una plaza central destinada a la celebración de eventos.
Campos ha explicado que el equipo redactor ha estudiado dos posibles ubicaciones y que finalmente se ha optado por una parcela próxima a las instalaciones del CA Montemar. Según ha señalado, esta elección se debe a sus posibilidades de integración paisajística y a que las conocidas como torres de la huerta, construcciones defensivas de gran valor histórico, quedarían fuera del ámbito de actuación.
‘Para nosotros no se trata solo de una ciudad deportiva, sino de un proyecto de ciudad. Queremos que la actuación pase desapercibida con respecto al paisaje y el campo’, ha indicado el arquitecto. Ha valorado además que el enclave se encuentra próximo a varios puntos relevantes de Alicante, como la Albufereta, las ruinas de Lucentum y la Playa de San Juan.
El anteproyecto también prevé concentrar junto al miniestadio las oficinas del club y la residencia, con capacidad estimada para unos 150 usuarios. La idea es que todos los campos estén separados por vegetación, con franjas verdes que recuerden el antiguo uso agrario del terreno y generen una barrera visual entre las diferentes áreas de juego.
‘No queremos gastar por gastar, sino aquilatar superficies y juntar todo para que el edificio dé respuesta a muchas cosas’, ha añadido Campos, que ha precisado que apenas un 10% de toda la superficie se destinará a edificaciones. El resto del espacio se reservará para campos, zonas verdes, itinerarios internos y los accesos necesarios.
Tramitación urbanística y plazos previstos
El arquitecto ha señalado que el pasado viernes se ha iniciado la tramitación de la declaración de interés comunitario y se ha presentado la solicitud de compatibilidad urbanística, pasos previos necesarios para avanzar en el proceso administrativo. Estas gestiones resultan clave para poder transformar el suelo y permitir la ejecución del complejo deportivo.
‘Los plazos los marca la administración, porque no es un proyecto del Hércules solo, sino de la ciudad’, ha explicado Campos. En un escenario que ha calificado de optimista, las obras podrían comenzar en aproximadamente un año, siempre que los trámites se resuelvan sin retrasos significativos.
Campos ha desvelado que el Hércules y su propietario, Enrique Ortiz, disponen de alrededor de 500.000 metros cuadrados en la zona. Esta disponibilidad de suelo ofrece, según ha apuntado, margen suficiente para desarrollar la instalación tal y como está planteada y, en caso necesario, ajustar su ubicación dentro de la misma área.
‘Pensamos que es la mejor ubicación y, si no se puede llegar a un acuerdo con los propietarios, hay terreno de sobra para muchas ciudades deportivas’, ha apostillado el arquitecto, subrayando que existen alternativas dentro del entorno inmediato si surgieran dificultades de acceso a alguna parcela concreta.
El presidente del Hércules, Carlos Parodi, ha definido el proyecto como una iniciativa de ‘futuro, ciudad y sentimiento herculano’. Ha destacado que el crecimiento del club pasa por ‘un salto definitivo en infraestructuras, cantera y patrimonio‘, y ha enmarcado la Ciudad Deportiva como una pieza estratégica para consolidar la base de jugadores y reforzar la estructura del Hércules a medio y largo plazo.



