La Guardia Civil ha identificado a varias personas por las agresiones sufridas por dos jóvenes de origen magrebí y senegalés en Tavernes de la Valldigna, en la provincia de Valencia, unos hechos que se están investigando como posibles delitos de odio por su presunta motivación xenófoba.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana y candidata socialista a la alcaldía de València, Pilar Bernabé, ha explicado que la investigación abierta por la Guardia Civil ha avanzado en los últimos días. Según ha señalado, los agentes han logrado identificar ya a varios presuntos implicados en los ataques, lo que acerca el caso a un posible cierre con detenciones.
Bernabé ha indicado que la investigación ‘está yendo bien, sigue su curso’ y ha mostrado su confianza en que pueda concluir ‘con la detención de todos y cada uno de los responsables’. Ha subrayado que el objetivo es esclarecer completamente lo ocurrido y determinar la participación concreta de cada persona identificada.
La delegada ha reclamado una respuesta firme desde el ámbito judicial y policial ante estos hechos. ‘Que todo el peso de la ley caiga sobre ellos. No se puede consentir estas agresiones xenófobas’, ha manifestado ante los medios de comunicación tras guardar un minuto de silencio por las últimas víctimas de violencia machista.
Alerta por el auge de los discursos de odio
Además de referirse al avance de la investigación, Bernabé ha aprovechado para alertar sobre el contexto que, a su juicio, favorece este tipo de ataques. Ha lamentado que ‘se están normalizando ciertos discursos de odio‘ dirigidos contra personas migrantes y contra quienes son percibidos como diferentes.
Según ha expuesto, estos mensajes se relacionan ‘con el odio al diferente, al que viene de fuera, con el señalamiento cuando les llaman invasores y cuando los deshumanizan de una manera terrible para la democracia, la humanidad y los propios derechos humanos’. La delegada ha insistido en que el lenguaje que deshumaniza a determinados colectivos tiene consecuencias directas sobre la convivencia.
En este sentido, ha advertido de que estos discursos constituyen ‘un problema que hay que atajar‘ porque, ha dicho, ‘cristalizan en violencia en la calle, especialmente entre la gente más joven’. A su juicio, cuando se asume como normal un discurso basado en el odio, aumenta el riesgo de que algunos grupos lo transformen en agresiones físicas.
Aunque la delegada no ha ofrecido más detalles sobre el número exacto de personas identificadas ni sobre su situación procesal, sí ha remarcado que la investigación continúa abierta. La Guardia Civil sigue recabando pruebas y testimonios para determinar todas las responsabilidades penales derivadas de las agresiones en Tavernes de la Valldigna, mientras las actuaciones se mantienen bajo supervisión judicial.



