Desarticulan una banda especializada en robar vehículos de alta gama en Benidorm

La Policía Nacional ha desarticulado una organización especializada en el robo de vehículos de alta gama, asentada en Benidorm, que posteriormente los vendía a narcotraficantes de la zona de Cádiz, la Línea de la Concepción y Algeciras, que los utilizaban a su vez para descargar los alijos de hachís de las planeadoras procedentes del norte de África.

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La Policía Nacional ha desarticulado una organización especializada en el robo de vehículos de alta gama, asentada en Benidorm, que posteriormente los vendía a narcotraficantes de la zona de Cádiz, la Línea de la Concepción y Algeciras, que los utilizaban a su vez para descargar los alijos de hachís de las planeadoras procedentes del norte de África.

Según han informado fuentes policiales, los miembros de la banda eran de origen búlgaro y atacaban los sistemas de diagnosis de los vehículos mediante tecnología innovadora para robarlos.

En total se ha detenido en las poblaciones costeras de Benidorm y Villajoyosa a siete personas, a las que se les atribuye el robo de 16 vehículos de alta gama, de los cuales, hasta el momento, se han recuperado seis.

También se han realizado dos registros domiciliarios y otro en un establecimiento de hostelería ubicado en el centro de la ciudad de Benidorm, que el “líder” de la organización empleaba como “tapadera” para blanquear el dinero obtenido ilícitamente, han indicado las mismas fuentes.

Las investigaciones han desvelado que se trataba de una organización “jerarquizada”, en la que cada uno de los integrantes tenía asignadas unas funciones muy concretas y tomaban “altas medias de seguridad” para evitar ser descubiertos.

El ‘modus operandi’ de los detenidos consistía en estudiar “minuciosamente” los objetivos que después robarían, tomando nota de las zonas en las que se movía el vehículo, los horarios, las vías de huida y las rutinas de los propietarios.

Además, algunos de los miembros de la organización eran grandes conocedores de la electrónica de diferentes marcas de vehículos de alta gama e incluso eran adiestrados por compatriotas que venían a España con ese único objetivo.

Para llevar a cabo el robo, unos daban cobertura a la persona que “hackeaba” el sistema electrónico del vehículo y, una vez conseguía acceder al mismo, lo trasladaban a una zona segura escoltado por coches de la organización criminal.