Julio de 2026 deja en la Comunitat Valenciana el mes más cálido y seco del siglo

Ejemplo de shortcode con estilo
Julio de 2026 ha sido el mes más cálido registrado en la Comunitat Valenciana, con 27,3 grados de media y un 79 % menos de lluvia.

Julio de 2026 ha dejado en la Comunitat Valenciana el mes más cálido desde que hay registros y el más seco del siglo, con una temperatura media de 27,3 grados, 3,1 por encima de la referencia 1991-2020, y solo 2,5 litros de lluvia por metro cuadrado, según el balance provisional de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

La Aemet ha indicado que esta anomalía cálida se ha producido de forma generalizada en todo el territorio autonómico. En el promedio de la Comunitat y sumando todos los meses del año, julio de 2026 se ha convertido, con diferencia, en el mes más caluroso de las series históricas.

Ese registro ha superado en 0,8 grados al hasta ahora segundo mes más cálido, julio de 2015. Además, en los observatorios de las capitales de provincia, todos con más de un siglo de datos, julio de 2026 también ha sido el mes con temperaturas medias más altas de sus respectivas series.

En cuanto a la lluvia, la precipitación acumulada de 2,5 litros por metro cuadrado ha sido un 79 % inferior al promedio del periodo 1991-2020. Julio ya es de por sí el mes más seco del año en la Comunitat Valenciana, pero en 2026 el déficit pluviométrico ha sido especialmente acusado.

Olas de calor y noches tropicales

Durante el mes se han registrado tres olas de calor y cuatro picos cálidos muy destacados, centrados en los días 7, 15, 23 y 31. En esos episodios se han activado avisos por temperaturas extremas en buena parte del territorio.

La Aemet ha destacado que se ha activado el aviso rojo por temperaturas máximas los días 7, 8, 15 y 23 de julio. Es la primera vez desde que se implantó el plan Meteoalerta que en un mismo año se han decretado cuatro días de aviso rojo por calor en la Comunitat Valenciana.

Los picos cálidos y las olas de calor se han producido en condiciones de mucha estabilidad atmosférica, viento flojo y brisas muy débiles. En el litoral, la alta humedad ha incrementado notablemente la sensación de bochorno, aunque los termómetros marcaran valores similares a días anteriores.

La excepción ha sido el día 25, con viento de poniente que ha disparado las máximas en la franja costera. Ese episodio, unido a las altas temperaturas, el viento sostenido del oeste y la baja humedad relativa, ha favorecido la rápida propagación del incendio forestal de la Vall d’Uixó.

Durante los tres primeros picos cálidos se han superado los 44 grados en varios observatorios del prelitoral de la provincia de Valencia. El día 8 se han medido 44,8 grados en Carcaixent y 44,5 en Xàtiva; el día 15, 44,5 en Ontinyent, y el día 23, 44,0 en Bicorp.

Las noches también han sido excepcionalmente cálidas. Las 31 noches de julio han sido tropicales en los observatorios de las capitales de provincia, lo que significa que la mínima no ha bajado de 20 grados en ninguna de ellas.

En València, 13 noches se han considerado tórridas, con mínimas que no han descendido de 25 grados. En el observatorio de Castellón se han contabilizado 12 noches tórridas y en el de Alicante, 10, lo que ha dificultado el descanso nocturno y ha mantenido elevada la sensación de agobio térmico.

Tormentas secas y suelos muy desecados

Además del calor, julio ha destacado por la falta de lluvias significativas. La Aemet ha recordado que julio suele ser el mes más seco en la Comunitat Valenciana, por lo que los déficits o superávits de precipitación suelen tener poco impacto en el balance anual.

Sin embargo, en el verano de 2026 se han encadenado dos meses consecutivos muy secos. Por tanto, los dos primeros meses del verano climático de este año solo encuentran precedentes en sequedad en los de 1994 y 1950.

Las precipitaciones que se han registrado han sido de corta duración y han afectado a zonas muy reducidas. Se han concentrado en los días 10, 19 y 21, en forma de tormentas secas o con poca lluvia que han venido acompañadas de rachas muy fuertes de viento o reventones.

El día 19, estas tormentas han afectado especialmente al municipio de l’Olleria. El día 20 se han concentrado en una zona reducida de la Canal de Navarrés, centrada en Chella. El día 21 han alcanzado la zona de Elda-Petrer y, el día 23, se han hecho más generales en la provincia de Alicante.

En este último episodio se han visto afectadas localidades alicantinas como Torrevieja, Orihuela, Santa Pola, Guardamar del Segura y algunas áreas de la Marina Alta. En la mayoría de los casos, el viento ha sido el fenómeno más destacado, por encima de la lluvia.

La consecuencia de esta acumulación de días muy cálidos y muy secos es un fuerte agotamiento de la humedad del suelo. Según la Aemet, la capacidad máxima de retención de humedad del suelo a 1 de agosto es inferior al 10 % en gran parte de la Comunitat.

En el 52 % del territorio, esa capacidad de retención es incluso inferior al 5 %, lo que indica un encharcamiento prácticamente nulo y un estrés hídrico muy acusado para la vegetación natural y los cultivos.

Respecto al inicio de agosto, el informe del jefe de la sección de Climatología de la delegación de la Aemet en la Comunitat Valenciana, José Ángel Núñez, apunta a una continuidad del ambiente caluroso.

Aemet ha señalado que durante los próximos días seguiremos con temperaturas altas, entre 1 y 2 grados por encima de la media habitual de principios de agosto. No obstante, estas temperaturas serán significativamente más bajas que las registradas durante las olas de calor de julio, lo que dará un ligero respiro, aunque sin recuperar valores plenamente normales para la época.