La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado para este jueves el aviso rojo por calor extremo en el litoral sur de Alicante y en el litoral sur de Valencia, donde se han previsto temperaturas máximas de hasta 42 grados en el marco de la tercera ola de calor del verano.
Además del nivel máximo de alerta en estas zonas costeras, Aemet ha decretado el aviso naranja en el interior de la provincia de Alicante y en el interior sur de Valencia también por temperaturas de hasta 42 grados. Este nivel indica peligro importante para la salud y la actividad al aire libre.
En el litoral norte de Alicante y en el norte de la provincia de Valencia se ha establecido igualmente el aviso naranja por máximas de 40 grados. En el interior sur de Castellón la previsión de 39 grados ha motivado también la activación de este nivel de riesgo.
Tormentas fuertes y viento intenso en Alicante
Junto al calor extremo, Aemet ha anunciado aviso naranja por tormentas en el litoral de Alicante, con rachas de viento muy fuertes y probable caída de granizo. Estas condiciones pueden complicar la situación en la franja costera, ya afectada por las altas temperaturas.
En el interior de la provincia de Alicante se esperan también tormentas, aunque en este caso bajo aviso amarillo, que señala peligro bajo pero que puede implicar episodios puntuales de lluvia intensa, viento y aparato eléctrico.
En el interior norte de Castellón se ha activado el aviso amarillo por máximas de 36 grados, un valor inferior al de otras zonas de la Comunitat Valenciana pero que sigue siendo elevado y puede afectar a personas vulnerables.
Aemet ha decretado asimismo aviso amarillo en la provincia de Alicante y en el litoral sur de Valencia por fenómenos costeros adversos. Se prevén vientos de componente oeste de entre 50 y 60 kilómetros por hora, equivalentes a fuerza 7, con rachas que pueden alcanzar hasta 90 kilómetros por hora.
Este episodio combina, por tanto, calor extremo en amplias zonas del litoral y del interior con tormentas fuertes y viento muy intenso, lo que incrementa el riesgo para la población, las actividades al aire libre y la navegación cercana a la costa.







