Alicante da un paso en la planificación de su futuro urbano con una propuesta para reforzar la red eléctrica de la ciudad mediante dos nuevas subestaciones. El Plan General Estructural (PGE) en el que trabaja el Ayuntamiento contempla la reserva de suelo para levantar estas instalaciones en la Playa de San Juan y en el área industrial del Pla de la Vallonga, con el objetivo de responder al crecimiento poblacional previsto, garantizar el suministro y facilitar nuevas actividades económicas.
El documento urbanístico también plantea el traslado de la subestación que actualmente existe en Rabasa, al considerar que su ubicación debe adaptarse mejor al modelo de ciudad que se diseña para las próximas décadas. Junto a ello, el plan incorpora medidas para modernizar la red, impulsar la digitalización del sistema y avanzar hacia un modelo más eficiente, resiliente y sostenible.
El concejal de Urbanismo, Antonio Peral, ha subrayado que planificar el desarrollo de Alicante durante los próximos años exige anticiparse al aumento de la demanda energética. En este sentido, ha afirmado que «la planificación de la ciudad tiene en cuenta el incremento en la demanda energética e implementa medidas que garantizan el suministro doméstico y posibilitan el desarrollo de actividades económicas”.
La estrategia forma parte del proceso de elaboración del PGE, que el equipo de Gobierno presenta como el documento urbanístico más relevante de los últimos 39 años. El Ayuntamiento ha abierto además un proceso de participación para dar a conocer el borrador y recoger aportaciones sobre las grandes líneas de desarrollo social, económico y dotacional de la ciudad para los próximos 20 años.
Nuevas infraestructuras para asegurar el suministro en Alicante
La reserva de suelo para futuras subestaciones en dos puntos estratégicos de Alicante busca reforzar la capacidad de distribución eléctrica en zonas llamadas a concentrar parte del crecimiento urbano y económico. Por un lado, la Playa de San Juan aparece como uno de los ámbitos residenciales clave. Por otro, el Pla de la Vallonga se perfila como un espacio prioritario por su peso industrial y logístico.
El PGE también prevé la reordenación de servidumbres eléctricas en áreas de expansión urbana. Esta medida pretende facilitar un desarrollo más ordenado y seguro, evitando que infraestructuras antiguas condicionen nuevos suelos residenciales o productivos.
A ello se suma el refuerzo de instalaciones ya existentes y la creación de otras nuevas para cubrir la demanda futura. El planteamiento municipal parte de la idea de que la red actual debe adaptarse tanto al crecimiento demográfico como a la implantación de nuevas actividades económicas y a la progresiva electrificación de consumos.
Digitalización, energía fotovoltaica y comunidades energéticas
La propuesta del Ayuntamiento no se limita a construir nuevas infraestructuras. El PGE incorpora además sistemas de almacenamiento energético para equilibrar la oferta y la demanda, especialmente en momentos de picos de consumo o cuando la producción renovable resulte intermitente.
Otra de las líneas destacadas es la modernización y digitalización de la red, mediante sistemas de control inteligente y monitorización en tiempo real. Según defiende el consistorio, esta evolución permitiría optimizar la eficiencia, mejorar la seguridad del suministro y anticipar incidencias en la distribución urbana.
El plan añade también criterios de integración paisajística y ambiental para minimizar el impacto visual de la red eléctrica sobre entornos urbanos, periurbanos y naturales. En paralelo, apuesta por fomentar la generación distribuida a través de instalaciones fotovoltaicas en cubiertas de edificios públicos, privados e industriales.
Dentro de esa misma estrategia, el Ayuntamiento incorpora el impulso a comunidades energéticas locales orientadas al autoconsumo colectivo. La intención es que estas fórmulas aporten beneficios sociales, ambientales y económicos, al tiempo que mejoran la autosuficiencia energética de Alicante.
La próxima mesa temática del proceso participativo del PGE, prevista para el 7 de abril en Puerta Ferrisa, abordará precisamente la planificación de dotaciones y servicios, un apartado en el que la red eléctrica tendrá un papel protagonista dentro del modelo de ciudad que se quiere definir.


