La acampada por la vivienda instalada en la plaza de la Montañeta de Alicante se ha levantado tras diez días de protesta, después de que los sindicatos de vivienda hayan decidido centrarse en la huelga general convocada para el 11 de noviembre.
Desde primera hora de este martes, la emblemática plaza del centro de Alicante ha amanecido sin tiendas de campaña ni estructuras improvisadas. Sin embargo, la Subdelegación del Gobierno en la provincia de Alicante ha continuado acordonada por la Policía Nacional, que ha mantenido el perímetro de seguridad en torno al edificio.
Cambio de estrategia hacia la huelga general
Los colectivos convocantes han explicado que el objetivo principal de la acampada ‘se ha cumplido’, por lo que la tarde del lunes decidieron recoger las tiendas de campaña y dar por cerrada esta fase de movilización. Según han indicado, su intención ahora es volcarse en la organización y difusión de la huelga general prevista para el 11 de noviembre.
El pasado viernes, el Sindicat de Vivenda de Carolines y el Sindicat de la Zona Nord, impulsores tanto de las manifestaciones como de la acampada por la vivienda en Alicante, ya habían avanzado este paso. Tras una movilización celebrada el sábado, anunciaron que cederían el testigo de la acampada a una asamblea abierta encargada de decidir su futuro inmediato.
Esa decisión ha permitido, según los organizadores, cerrar la experiencia de la acampada y reorientar esfuerzos hacia el próximo calendario de movilizaciones. De este modo, las entidades centradas en la defensa del derecho a la vivienda han recalculado su estrategia de presión, con la huelga general como nuevo horizonte.
Diez días de acampada y casi 100 personas
Los datos recabados por los propios convocantes apuntan a que en los momentos de mayor afluencia se han llegado a instalar más de medio centenar de tiendas de campaña en la plaza de la Montañeta. En esos picos de participación se han congregado casi 100 personas pernoctando o participando de manera estable en las actividades.
Durante estos diez días, los colectivos han organizado distintos encuentros, charlas y asambleas abiertas para subrayar la importancia de la lucha por la vivienda y visibilizar la situación de muchas familias. Además, han aprovechado la acampada para explicar en qué consistirá el futuro Sindicato de Inquilinas de Alicante, que se encuentra en pleno proceso de formación.
En estas reuniones, los participantes han compartido experiencias sobre problemas de alquiler, posibles desahucios y dificultades para acceder a una vivienda digna en la ciudad. Según han trasladado los organizadores, estos espacios de debate han servido también para tejer redes entre inquilinos y personas afectadas por la subida de precios de la vivienda.
Con el desmantelamiento de la acampada, los impulsores dan por cerrada una etapa de presencia continua en la vía pública. No obstante, han insistido en que la movilización por el derecho a la vivienda continúa ahora en otros formatos y con nuevas citas en el calendario, con el 11 de noviembre marcado como fecha clave en su agenda de protesta.



