Climatizar un chalet de obra nueva en Alicante: lo que funciona en Santa Pola no siempre sirve en Alcoy

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La aerotermia se ha convertido en la respuesta casi automática cuando alguien construye una vivienda unifamiliar, y muchas veces es la correcta. Sin embargo, en la provincia de Alicante conviven climas muy distintos en apenas sesenta kilómetros, y elegir el sistema sin mirar dónde está la parcela puede acabar en una instalación que tarda demasiados años en amortizarse.

Cuando alguien llega con los planos de su chalet en la mano, la pregunta sobre la climatización suele venir ya contestada: aerotermia con suelo radiante. Esa elección tiene su lógica, porque es la combinación más eficiente para calefacción y agua caliente y la que mejor encaja con las exigencias del Código Técnico para obra nueva. El problema es que se ha generalizado tanto que se aplica igual a una parcela en las afueras de Alcoy que a un adosado a trescientos metros de la playa en Santa Pola, y esas dos viviendas no tienen las mismas necesidades. En la costa alicantina, lo que casi nunca falla es un buen sistema de aire acondicionado por conductos, mientras que la aerotermia con suelo radiante empieza a tener todo el sentido a medida que se sube hacia el interior. La combinación más completa, aerotermia con suelo radiante para calefacción y agua caliente más expansión directa para el frío, es técnicamente la mejor, aunque no siempre compensa.

Dos climas dentro de la misma provincia

El propio CTE ya separa estas situaciones. El litoral de Alicante, desde Dénia hasta Pilar de la Horadada, está en la zona climática B4: inviernos suaves y veranos muy exigentes. A partir de unos 250 metros de altitud la clasificación pasa a C3, que es donde están Alcoy, Villena o Cocentaina, y por encima de los 700 metros, como ocurre en Ibi o en buena parte de la Foia de Castalla, se llega a D3, con inviernos claramente fríos. La letra indica la severidad del invierno y el número la del verano, de modo que la costa y el interior comparten veranos calurosos pero se separan mucho en lo que pasa entre noviembre y marzo.

En Alicante capital las mínimas de enero se mueven en torno a 6-7 °C, y en Alcoy es habitual amanecer cerca de 0 °C varias semanas cada invierno. Traducido a una vivienda, eso significa que un chalet bien aislado en Santa Pola enciende la calefacción unas pocas semanas al año y casi siempre de noche, mientras que uno de superficie similar en Alcoy la necesita de forma continuada durante cuatro o cinco meses. Cuando la demanda dominante es el frío, el sistema principal tiene que ser el que mejor refrigera; cuando es el calor, conviene invertir en el que calienta con menos consumo.

La humedad de la costa cambia las reglas del juego

El factor que más se pasa por alto en los proyectos de costa no es la temperatura, sino la humedad. En agosto, en Santa Pola o en El Campello, el punto de rocío se sitúa con frecuencia por encima de los 22 °C, lo que limita mucho la capacidad de un suelo radiante refrescante, porque el suelo tiene que mantenerse siempre por encima de esa temperatura para no condensar. El resultado es un sistema que baja algo la temperatura de la vivienda pero no quita la humedad, y la sensación de bochorno sigue ahí.

En la revisión del proyecto de un chalet de 180 m² en Gran Alacant, el estudio de arquitectura había previsto el suelo radiante refrescante como único sistema de frío para toda la vivienda. Sobre el plano cuadraba, ya que la aerotermia daba frío y calor con una sola instalación, aunque con la humedad de esa zona el salón, de unos 45 m² y con grandes ventanales al sur, no iba a bajar de 27 °C en las tardes de agosto. Propusimos mantener el suelo radiante solo para calefacción y añadir una instalación por conductos con zonificación para el verano, que es la que realmente deshumidifica el aire al enfriarlo. Hay que tener en cuenta que esta decisión hay que tomarla en fase de proyecto, porque el falso techo para los conductos necesita entre 25 y 30 cm y añadirlo con la obra avanzada es caro y complicado.

La humedad salina también afecta a las unidades exteriores. En primera línea de playa conviene pedir equipos con tratamiento anticorrosión en la batería y ubicarlos donde no reciban directamente el viento del mar, porque una unidad sin protección puede presentar corrosión visible en pocos años. Las noches húmedas de invierno, con 6 u 8 °C, provocan además ciclos de desescarche en las bombas de calor; no es un problema grave, pero sí algo que el instalador debe explicar para que el cliente no piense que el equipo está fallando.

Por qué en la costa un buen sistema por conductos casi nunca falla

Para una vivienda unifamiliar en el litoral, una bomba de calor aire-aire por conductos cubre bien las dos necesidades: refrigera y deshumidifica en verano, que es cuando más se usa, y calienta sin problemas en un invierno corto y suave. Con una zonificación tipo Airzone, cada dormitorio se regula por separado y la máquina solo trabaja para las estancias ocupadas, lo que en una casa de dos plantas supone una diferencia notable de consumo frente a climatizar todo a la vez.

Queda resolver el agua caliente, y aquí la normativa no deja mucho margen. El CTE DB HE4 exige que al menos el 60 % de la demanda de agua caliente sanitaria de una vivienda nueva se cubra con energía renovable, algo que se resuelve con una bomba de calor de ACS (lo que mucha gente conoce como aerotermo) de 200 o 270 litros. La combinación de conductos más aerotermo de ACS es, en la costa, la que mejor equilibra lo que cuesta instalarla con lo que se gasta después.

Un cliente con un adosado de obra nueva de 130 m² en El Campello nos pidió presupuesto para aerotermia con suelo radiante en las dos plantas y conductos para el verano, que es exactamente la combinación completa. Hicimos los números con él y la diferencia de inversión frente a conductos con aerotermo de ACS era tan grande, para las pocas semanas de calefacción que iba a usar, que el ahorro anual no la iba a compensar en un plazo razonable. Optó por conductos con zonificación en las dos plantas y aerotermo de ACS, y es una vivienda que funciona sin incidencias. Quien esté valorando instalar aire acondicionado por conductos en Alicante debería pedir que el estudio de cargas tenga en cuenta la orientación y el acristalamiento, no solo los metros cuadrados.

Ahora bien, que el sistema sea fiable no significa que cualquier instalación lo sea. El error más repetido en conductos es un diseño hecho a ojo: rejillas de impulsión donde caben y no donde hacen falta, retornos insuficientes que hacen que la máquina suene más de lo previsto, o una unidad sobredimensionada que arranca y para continuamente. En la práctica, buena parte de las quejas por ruido o por estancias que no llegan a temperatura en este tipo de sistemas tienen su origen en el trazado de conductos, no en el equipo.

Alcoy, Ibi o Villena: donde la aerotermia con suelo radiante se paga sola

En el interior, el razonamiento se invierte. Con cuatro o cinco meses de calefacción, la aerotermia con suelo radiante trabaja exactamente en las condiciones en las que más rinde: el suelo necesita agua a 30-35 °C, una temperatura que la bomba de calor produce con muy poco consumo, y la vivienda mantiene una temperatura estable sin los picos de calor y frío de un sistema por aire. Además, en muchas urbanizaciones de estas zonas no llega el gas natural, de modo que la alternativa realista sería gasóleo o propano, y frente a esos combustibles el ahorro anual es considerable.

Cuando validamos el proyecto de un chalet de 220 m² en dos plantas a las afueras de Alcoy, el cliente dudaba entre aerotermia y una caldera de propano por el coste inicial. Se instaló una aerotermia monobloc de 12 kW con suelo radiante en ambas plantas y producción de ACS, y para el verano se optó por conductos solo en la planta alta, donde están los dormitorios, porque en esa zona las noches son frescas y la planta baja se mantiene bien sin refrigeración. Es una solución más ajustada que la combinación completa en toda la casa y responde a cómo se vive esa vivienda. Para quien esté construyendo en el interior de la provincia, merece la pena estudiar la aerotermia en Alicante partiendo de la altitud y la zona climática de la parcela, porque son las que determinan cuánto se va a ahorrar.

La combinación completa y cuándo compensa

La aerotermia con suelo radiante para calefacción y ACS más expansión directa para refrigeración es la solución técnicamente más completa para un chalet en cualquier punto de la provincia. Cada sistema hace lo que mejor sabe hacer, el suelo radiante calienta con temperatura baja y homogénea y los conductos enfrían y deshumidifican, sin pedirle a ninguno que trabaje fuera de su punto óptimo. Es habitual en viviendas de gama alta en Xàbia, Altea o la zona de Benidorm, donde el presupuesto de la obra lo permite y el propietario valora el confort por encima del plazo de amortización.

Lo que pasa es que son dos instalaciones con dos inversiones, y su rentabilidad depende de tres variables que conviene revisar antes de decidir: la zona climática de la parcela, si la vivienda va a ser primera o segunda residencia, y el coste total de la construcción. En una segunda residencia en la costa, que se usa sobre todo en verano, la combinación completa casi nunca compensa y un sistema por conductos con control por wifi resuelve lo necesario. En una primera residencia en Alcoy, en cambio, la aerotermia con suelo radiante se recupera en un plazo razonable incluso sin contar con la refrigeración.

Si fuera mi casa, en la costa empezaría por unos conductos bien diseñados y un aerotermo para el agua caliente, y solo añadiría el suelo radiante si el presupuesto lo permite holgadamente. Esto daría para otro artículo, pero hay una parte que se olvida a menudo: explicar al propietario, antes de instalar, que el suelo radiante es lento en responder y que no se usa como un radiador que se enciende al llegar a casa. Esa conversación evita buena parte de las llamadas del primer invierno.

En climatización no existe el mejor sistema, sino el más adecuado para una vivienda concreta, en un sitio concreto y para una forma de vivirla concreta.