El incendio declarado el pasado mes de julio en la Vall d’Uixó (Castellón) ha calcinado más de 9.500 hectáreas y ha dañado de forma directa espacios protegidos de la Red Natura 2000 y del Parque Natural de la Serra d’Espadà, uno de los enclaves forestales más valiosos de la Comunitat Valenciana, según ha informado la organización conservacionista SEO/BirdLife.
En un comunicado, la entidad detalla que el fuego ha afectado un perímetro de 89 kilómetros. Dentro de esta área han quedado dañadas la ZEC y ZEPA Sierra de Espadán, la IBA Sierra de Espadán y cerca de 3.750 hectáreas del Parque Natural de la Serra d’Espadà. Esta superficie representa aproximadamente el 12 % del espacio protegido.
SEO/BirdLife subraya que el incendio no se originó en el corazón del parque natural. Sin embargo, su evolución ha terminado alcanzando sectores de gran interés ecológico por la madurez de sus ecosistemas forestales.
Entre los hábitats más afectados figuran pinares maduros de pino carrasco, formaciones de matorral y maquia mediterránea. También se han visto afectados, aunque en menor medida, los alcornocales, considerados uno de los elementos más singulares y valiosos de la Serra d’Espadà.
La organización destaca además el impacto sobre espacios de protección específica dentro del propio perímetro del incendio. En esta zona se localizan las microrreservas de flora Penya del Castell y Penyalba, que albergan varios hábitats de interés, como pastizales mediterráneos, pinares mediterráneos endémicos y comunidades rupícolas en roquedos silíceos y calizos.
Consecuencias sobre el suelo y la biodiversidad
SEO/BirdLife advierte de que la pérdida de cobertura vegetal en una superficie tan amplia incrementará el riesgo de erosión, especialmente en zonas con fuerte pendiente. Este proceso puede comprometer la capacidad de regeneración natural en las áreas donde la severidad del fuego ha sido más alta.
La zona quemada incluye la ZEPA Sierra de Espadán, declarada por la importancia de sus poblaciones de aves rapaces. Según la organización, podrían haberse visto afectadas especies como el búho real, la culebrera europea, el halcón peregrino, el gavilán común y el cernícalo vulgar.
El incendio también ha dañado el hábitat de numerosas especies forestales y de matorral mediterráneo. Entre ellas, SEO/BirdLife cita al herrerillo capuchino, agateador común, arrendajo, curruca cabecinegra, curruca capirotada, mirlo común, petirrojo o pinzón vulgar. Además, se han visto comprometidas especies ligadas a mosaicos agroforestales y claros forestales, como perdiz roja, abejaruco europeo, alcaudón común y tórtola europea.
El siniestro se ha producido en plena época de reproducción y dependencia juvenil para muchas aves. Por ello, la entidad considera probable que se haya registrado mortalidad directa de ejemplares jóvenes y pérdida de áreas de alimentación clave para el éxito reproductor de esta temporada.
La organización recuerda que los efectos de un gran incendio forestal no finalizan cuando se apagan las llamas. Avisa de que la recuperación ecológica de superficies tan extensas exigirá años de seguimiento y actuaciones basadas en criterios científicos.
Prioridades para la restauración
SEO/BirdLife considera prioritario evaluar con detalle la severidad real del incendio y su impacto sobre los hábitats protegidos. También ve necesario identificar posibles afecciones a especies amenazadas y evitar actuaciones de restauración agresivas que puedan dificultar la regeneración natural de los ecosistemas mediterráneos.
La entidad reclama además medidas específicas para prevenir procesos erosivos y la degradación posterior del suelo en las laderas más expuestas. En este sentido, insiste en que la gestión posterior debe planificarse con una visión a largo plazo y basada en el mejor conocimiento científico disponible.
Por último, SEO/BirdLife pide que se refuerce el seguimiento de la biodiversidad en las zonas afectadas durante los próximos años. Asimismo, reclama impulsar una gestión forestal preventiva que favorezca paisajes más resilientes frente a incendios de gran magnitud, con el objetivo de reducir el riesgo de episodios similares en el futuro.





