El Camp d’Elx cuenta por primera vez con una ordenanza municipal propia para regular el uso, la conservación y la protección del medio rural ilicitano. El pleno del Ayuntamiento de Elche ha aprobado de manera definitiva esta normativa, que afecta a un entorno que representa el 87,5% del término municipal y que está formado por suelo agrícola.
La ordenanza ha salido adelante con los votos favorables de PP y Vox y la abstención de PSOE y Compromís. El texto fija un marco jurídico específico para actuar sobre problemas habituales del campo, como el deterioro de parcelas, el abandono de tierras, el uso de caminos rurales, los vertidos o los riesgos de incendio.
Una norma para ordenar el medio rural ilicitano
La nueva regulación se estructura en cinco grandes bloques. Entre ellos figuran la conservación de parcelas, el control del abandono de terrenos, la protección de caminos rurales, la prohibición de vertidos contaminantes y las medidas de prevención frente a incendios.
Además, la ordenanza incorpora un sistema de inspección municipal y órdenes de ejecución. Estas herramientas permitirán al Ayuntamiento actuar ante situaciones de deterioro, incumplimiento o riesgo para el entorno rural.
El texto también contempla la gestión del agua y añade un anexo sobre usos y costumbres tradicionales del medio rural. Con ello, el consistorio busca reconocer el valor histórico, cultural y social del campo ilicitano.
El edil de Medio Ambiente, J. Antonio Román, ha señalado que la ordenanza «nace desde una necesidad para disponer de herramientas normativas para ordenar la convivencia y la conservación del Camp d’Elx». Según ha explicado, el objetivo es que el Ayuntamiento pueda actuar con seguridad jurídica, proporcionalidad y criterios homogéneos.
Inspección, conservación y buenas prácticas
Román ha indicado que la normativa define el ámbito de protección, las personas a las que se aplica y los principios que deben regir la conservación del medio rural. También regula las obligaciones de mantenimiento, incorpora un título dedicado al fomento de buenas prácticas y establece mecanismos de inspección municipal.
El concejal ha defendido que esta aprobación abre «una nueva etapa para el Camp d’Elx», al dotarlo de una herramienta «moderna, clara, proporcionada y útil». A su juicio, proteger el campo ilicitano implica aprobar normas que permitan conservarlo y gestionarlo con responsabilidad.
Por su parte, el edil de Pedanías, Pedro José Sáez, ha afirmado que la aprobación definitiva de la ordenanza supone «un día importante para el Camp d’Elx». El concejal ha destacado que se trata de la primera herramienta normativa diseñada de forma específica para garantizar la convivencia y el desarrollo en el medio rural.
Sáez ha señalado que el objetivo es evitar diferencias entre vecinos según el lugar del municipio en el que residan. En este sentido, ha defendido que el campo «no es una periferia olvidada», sino una parte esencial de la identidad ilicitana y un eje prioritario de la acción municipal.
El edil ha añadido que la ordenanza debe entenderse como un punto de partida. Según ha explicado, el texto nace como un marco vivo, flexible y abierto a futuras mejoras en función de las necesidades de las pedanías.



