Un equipo del Área de Ecología de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) lidera la elaboración de la propuesta de Estrategia Nacional para la conservación de la tortuga mora, una especie amenazada del sureste ibérico que afronta problemas de pérdida de hábitat, fragmentación del territorio y riesgos sanitarios asociados a su presencia en cautividad.
El proyecto, centrado en la especie Testudo graeca, cumple su primer año de ejecución con el objetivo de transformar más de 25 años de investigación científica en una herramienta de gestión útil para las administraciones. La iniciativa busca coordinar las políticas de protección entre el Ministerio y las comunidades autónomas donde habita esta especie.
La tortuga mora es uno de los reptiles más emblemáticos del sureste ibérico, Doñana, Baleares, Ceuta y Melilla. Sin embargo, sus poblaciones se encuentran en declive por la presión de infraestructuras, la expansión de regadíos, campos solares y urbanizaciones, además de los problemas derivados del mascotismo y las sueltas incontroladas.
Más de 25 años de investigación sobre la especie
El Área de Ecología de la UMH lidera desde 1999 la investigación sobre la tortuga mora en España. En este tiempo, el grupo ha desarrollado más de 50 artículos científicos y ha dirigido cinco tesis doctorales sobre la especie.
Además, el equipo coordina programas de ciencia ciudadana y voluntariado ambiental que movilizan cada año a más de 100 personas para el seguimiento de poblaciones silvestres. En el proyecto colaboran también investigadores del Departamento de Ecología de la Universidad de Alicante.
El trabajo está liderado por el catedrático de Ecología de la UMH Andrés Giménez y coordinado por el investigador Daniel Bruno. Durante el primer año, el equipo ha mantenido reuniones presenciales y técnicas con la Subdirección General de Biodiversidad Terrestre y Marina del MITECO, administraciones autonómicas y entidades como ANSE, Ecologistas en Acción y SERBAL.
Hábitat, mascotismo y enfermedades
Estos encuentros han servido para identificar las principales amenazas que afectan a la conservación de la tortuga mora. Entre ellas figuran la pérdida y fragmentación del hábitat, el mascotismo, las sueltas incontroladas, las enfermedades y los incendios.
El diagnóstico también apunta a problemas de gestión que dificultan la protección efectiva de la especie. Entre ellos se encuentran el retraso en la aprobación de planes de conservación y recuperación, la falta de presupuesto, la escasa concienciación social y el hacinamiento de ejemplares en centros de recuperación de fauna silvestre.
Pese a su protección legal y al amplio conocimiento científico existente, hasta ahora no se ha aprobado un marco estatal que unifique las medidas de conservación entre las distintas regiones donde vive la especie.
El proyecto entra ahora en su segundo año con el diagnóstico estratégico avanzado. Esta nueva fase se centrará en la discusión con agentes implicados y en la redacción de la propuesta normativa definitiva.
El documento incluirá criterios para delimitar áreas críticas de conservación y acciones recomendadas para reducir amenazas de origen humano y sanitario. El proceso culminará con una jornada nacional de discusión, en la que participarán expertos, responsables autonómicos y organizaciones que trabajan en la protección de la especie.
El proyecto, con referencia FCT-24-20376, cuenta con una ayuda de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, dentro de la convocatoria I+P 2024 de fomento de la cultura de la innovación pública. También dispone de cofinanciación de la UMH.





