La Comunitat Valenciana ha guardado silencio este jueves por Patricia, la mujer asesinada en Callosa de Segura en un nuevo crimen machista que ha conmocionado a la Vega Baja y ha provocado una cadena de actos de condena en instituciones y ayuntamientos de Alicante, València y Castellón. La jornada ha estado marcada por el dolor, el apoyo a la familia de la víctima y los mensajes de rechazo a la violencia contra las mujeres.
La respuesta institucional ha tenido especial presencia en la provincia de Alicante, donde la Subdelegación del Gobierno, el Ayuntamiento de Alicante y numerosos municipios han secundado minutos de silencio en memoria de Patricia. El crimen eleva a 23 el número de mujeres asesinadas por violencia de género en España en lo que va de año y a cuatro las víctimas en la Comunitat Valenciana.
En la Subdelegación del Gobierno en Alicante, el subdelegado Manuel Pineda ha mostrado su «absoluta condena» por «este crimen machista» y ha trasladado «apoyo», «respeto» y «cariño a la familia, a los amigos y también a todo el pueblo» de Callosa de Segura. Pineda ha recordado que el municipio permanece golpeado por lo ocurrido y ha señalado que la localidad está «totalmente conmocionada».
El silencio de Alicante
El Ayuntamiento de Alicante se ha sumado este jueves a la convocatoria de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias y ha guardado un minuto de silencio a las puertas del edificio consistorial en señal de repulsa por el asesinato machista cometido en Callosa de Segura.
La concentración ha contado con integrantes de la corporación municipal, con el alcalde Luis Barcala al frente, representantes sindicales, responsables de la Policía Local y ciudadanos que se han unido al acto silencioso de condena en la Plaza del Ayuntamiento.
También la Universidad de Alicante ha guardado un minuto de silencio en la Plaza de la Igualdad del campus, donde la comunidad universitaria se ha congregado en memoria de Patricia y como muestra de repulsa por la violencia de género. El acto se ha celebrado en coordinación con el resto de universidades públicas valencianas, como expresión conjunta de duelo, indignación y solidaridad.
La rectora, Amparo Navarro, ha recordado que Patricia era madre de dos hijas mayores de edad y que es la cuarta mujer asesinada por violencia de género en la Comunitat Valenciana en lo que va de año. Navarro ha subrayado además que 23 mujeres han sido asesinadas en España por sus parejas o exparejas en 2026 y que 12 menores han perdido a sus madres como consecuencia de esta violencia.
Durante su intervención, la rectora ha defendido que la violencia contra las mujeres constituye una grave vulneración de los derechos humanos y una realidad persistente que exige una respuesta firme de las instituciones y del conjunto de la sociedad. En este sentido, ha señalado que la universidad, como espacio de conocimiento y transformación social, tiene la responsabilidad de contribuir a la prevención de estas violencias desde la educación, la sensibilización y la promoción de una cultura basada en la igualdad.
Navarro ha dejado uno de los mensajes más emotivos de la jornada al afirmar que «detrás de cada cifra hay vidas truncadas, familias devastadas y menores que afrontan consecuencias irreparables». También ha advertido de que «no podemos normalizar estos hechos ni permitir que la reiteración de estos crímenes disminuya nuestra capacidad de indignación o debilite nuestro compromiso colectivo para acabar con esta violencia».
Otros municipios alicantinos también han mostrado su rechazo al crimen. En Benidorm, la corporación municipal ha guardado un minuto de silencio a las doce del mediodía a las puertas del Ayuntamiento. La concentración ha estado encabezada por la primera teniente de alcalde, Ana Pellicer, y la concejal de Igualdad, Ángela Zaragozí.
También Elche y Villena han secundado la convocatoria con concentraciones de condena y mensajes de apoyo a la familia y a las personas cercanas a Patricia. En todos los actos se ha repetido el mismo gesto de duelo: un minuto de silencio para recordar a la víctima y rechazar la violencia machista.
La manifestación de dolor en las administraciones públicas, convocada por la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, llega después del acto celebrado ayer en Callosa de Segura, el municipio de Patricia, donde vecinos, asociaciones de mujeres, familiares de la víctima y representantes públicos se concentraron frente al Ayuntamiento para expresar su dolor y su rechazo al crimen. La alcaldesa, Amparo Serrano, trasladó un mensaje especialmente emotivo al afirmar que, «cargado de dolor, de rabia, pero también de compromiso, hoy Callosa de Segura llora la pérdida de Patricia». También pidió no «mirar para otro lado» ante la violencia machista y defendió la necesidad de actuar desde la educación, la protección de las víctimas y la firmeza frente a los agresores.



València condena el asesinato
La condena se ha extendido también a València, donde la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha presidido un minuto de silencio por el asesinato machista de Patricia. Bernabé ha trasladado su «apoyo y solidaridad a la familia y amistades de la víctima» y ha condenado «con toda rotundidad la violencia que se ejerce contra las mujeres por el mero hecho de serlo».
La delegada ha realizado además «un llamamiento a la sociedad, a todos los responsables públicos para luchar contra la violencia machista». En este sentido, ha insistido en que «esto es una lucha de todas y de todos» y que es «una lucha imprescindible».
El Ayuntamiento de València también ha mostrado su condena con un minuto de silencio en la puerta principal de la casa consistorial. Tras el acto, la alcaldesa María José Catalá ha afirmado que «el Ayuntamiento manifiesta su rechazo y su dolor siempre que hay una víctima de violencia de género».
Catalá ha añadido que «estamos absolutamente en contra de esta lacra social y pelearemos con toda nuestra fuerza para que no haya ni una sola víctima más de violencia sobre la mujer». La alcaldesa ha defendido además que esta cuestión requiere prevención, medios, educación y mecanismos de protección.

Castellón se suma al duelo
En Castellón, la Diputación Provincial ha guardado un minuto de silencio ante las puertas de la institución como muestra de condena y rechazo por el asesinato de Patricia. El acto ha servido también para trasladar apoyo y solidaridad a la familia y seres queridos de la víctima.
La institución provincial ha repetido este gesto en la puerta principal de sus distintos centros de trabajo. Además, ha recordado los servicios de atención telefónica disponibles para mujeres que sufren situaciones de violencia de género.
El Ayuntamiento de Castellón también se ha sumado al minuto de silencio convocado por la Federación Valenciana de Municipios y Provincias. El consistorio ha expresado, en nombre de toda la ciudad, su rechazo y su condena ante este nuevo caso de violencia machista, así como su solidaridad con la familia y las personas más cercanas a Patricia.


Recursos contra la violencia machista
Las víctimas de violencia contra la mujer cuentan con el teléfono gratuito 016, disponible las 24 horas todos los días del año. Este servicio no deja rastro en la factura telefónica, aunque se recomienda eliminarlo del registro de llamadas del móvil.
También están disponibles el WhatsApp 600 000 016, el correo 016-online@igualdad.gob.es y el chat online del Ministerio de Igualdad. En caso de emergencia, se puede llamar al 112, a la Policía Nacional en el 091 o a la Guardia Civil en el 062. Si no es posible realizar una llamada, la aplicación Alertcops permite enviar una señal de alerta con geolocalización.
Cuatro mujeres asesinadas en la Comunitat
El asesinato de Patricia en Callosa de Segura eleva a cuatro las mujeres asesinadas por violencia de género en la Comunitat Valenciana en lo que va de año. Antes que ella fueron asesinadas Ana María Sorribas en Benicàssim, María José Bou en Xilxes y Marisol en Dolores. En dos de estos crímenes también murieron menores o hijos de las víctimas: Noemí, de 12 años, en Xilxes, y Alberto, de 24 años, en Dolores.
A este dolor se suma el asesinato en marzo de una niña de tres años en Torrevieja, confirmado como un caso de violencia vicaria, aunque este crimen no forma parte de la estadística de mujeres asesinadas por violencia de género.




