Alicante eleva al 49% el suelo protegido en su nuevo Plan General Estructural

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El PGE de Alicante aumenta la protección del suelo al 49% e impulsa zonas verdes, cinturón verde y la Vía Litoral.

El nuevo Plan General Estructural (PGE) que impulsa el Ayuntamiento de Alicante incrementa de forma significativa la protección del suelo municipal. El porcentaje de terrenos con algún tipo de protección pasa del 30% actual al 49%, lo que implica que casi la mitad del territorio quedará preservado bajo figuras agrícolas, naturales o de ramblas.

Más suelo protegido e impulso de la infraestructura verde

El planeamiento refuerza la salvaguarda del entorno rural y se integra dentro de una estrategia más amplia de infraestructura verde. Esta incluye el aumento de zonas verdes —que se triplican—, la creación de un cinturón verde de 19 kilómetros, la Vía Litoral de 21 kilómetros y la regeneración de barrancos.

“El PGE refuerza la salvaguarda del territorio rural como estrategia que se suma al incremento de zonas verdes, el cinturón de 19 kilómetros, la Vía Litoral y la regeneración de barrancos ”, expone el edil de Urbanismo, Antonio Peral.

El objetivo es consolidar un modelo territorial más sostenible, donde el suelo rural protegido actúe como elemento estructurante del municipio.

Zonificación del suelo rural y objetivos del plan

El nuevo planeamiento identifica distintas categorías de protección dentro del suelo rural. Entre ellas destacan las zonas agrícolas de valor, áreas naturales protegidas y espacios vinculados a ramblas, consideradas clave para la conectividad ecológica.

El PGE define como principales ámbitos protegidos los siguientes: zonas agrícolas como Bacarot, Barranco del Infierno y la Alcoraya; áreas naturales de alto valor ecológico; y ramblas que funcionan como corredores de la infraestructura verde y azul.

El plan establece además una serie de objetivos para ordenar el territorio:

  • Regular usos, actividades e infraestructuras con integración paisajística y ambiental.
  • Ordenar el suelo rural impulsando actividades agrarias y ganaderas compatibles.
  • Proteger sistemas de regadío tradicionales como patrimonio agrícola.
  • Controlar usos excepcionales garantizando su compatibilidad con el entorno.
  • Considerar riesgos de inundabilidad y otras afecciones naturales o paisajísticas.
  • Mantener la calidad visual y ecológica de los paisajes de mayor valor.