La Generalitat, junto a la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, ha puesto en marcha seis nuevas rutas cicloturistas dentro del proyecto Ruta 99. La iniciativa se centra en los municipios de menos de 100 habitantes de la Comunitat Valenciana y busca reforzar su desarrollo turístico y económico.
El plan pretende convertir la Ruta 99 en un recurso estable para combatir la despoblación. Para ello, conecta pequeños pueblos entre sí y pone en valor sus recursos más destacados, como el patrimonio histórico, los espacios naturales y la gastronomía local.
Además, el proyecto quiere generar oportunidades en el medio rural. Se impulsa la creación de negocios ligados al turismo, como alojamientos, restaurantes o talleres artesanales, con el objetivo de fortalecer la economía local y fijar población.
Un proyecto para dar vida al interior rural
El director general de Administración Local, José Antonio Redorat, ha destacado que “el proyecto nace con la finalidad de consolidarse y perdurar en el tiempo, de modo que se pueda mantener y fortalecer en los años siguientes”.
También ha señalado que la Ruta 99 necesitaba contenido real para crecer como herramienta de desarrollo. Según explica, el Consell trabaja en distintas acciones para impulsar estos municipios, mejorar su visibilidad y reforzar su tejido económico y social.
El cicloturismo como herramienta de desarrollo
El secretario autonómico de Turismo, José Manuel Camarero, ha subrayado el papel del cicloturismo como motor de oportunidades en el interior de la Comunitat Valenciana. En sus palabras, “demuestran cómo el turismo puede convertirse en una herramienta real para generar oportunidades, vertebrar territorio y dar visibilidad a los municipios del interior”.
También ha defendido que la identidad valenciana no se limita a la costa, sino que se construye también en los pueblos pequeños que conservan su patrimonio y su forma de vida.
Asimismo, ha explicado que este tipo de turismo ayuda a desestacionalizar la demanda y a generar actividad económica durante todo el año, alineándose con la estrategia turística del Consell.
Seis rutas circulares para descubrir la Ruta 99
Las nuevas rutas cicloturistas están diseñadas con distintos niveles de dificultad y conectan enclaves de interés cultural, paisajístico y patrimonial. Todas ellas buscan ofrecer una experiencia turística más pausada y cercana al territorio.
El diseño de estas rutas circulares permite comenzar y finalizar en el mismo municipio, recorriendo diferentes localidades de la Ruta 99.
Entre ellas se encuentran:
- Torrechiva: 25,3 km entre Torrechiva, Vallat y Espadilla.
- Fuentes de Ayódar: 73,2 km con paso por varios municipios del entorno.
- Herbers: 133,7 km junto a Vallibona y Castell de Cabres.
- Palanques: 56,9 km entre Palanques y Villores.
- Benillup: 79,2 km conectando varios municipios del interior.
- Puebla de San Miguel: 77,1 km íntegramente dentro del propio municipio.



