El yacimiento arqueológico de La Picola inicia una nueva etapa en Santa Pola con el arranque de las obras de puesta en valor de este enclave, declarado Bien de Interés Cultural desde 2021. La actuación cuenta con una inversión de 1,25 millones de euros, financiada íntegramente por el Ministerio de Industria y Turismo, y permitirá adecuar este espacio para su uso educativo, cultural y turístico.
La intervención se centra en una zona delimitada del yacimiento, donde se conservan restos que abarcan casi diez siglos de ocupación humana. El enclave albergó primero un fortín íbero del siglo V a.C. y, posteriormente, tras la reocupación romana, formó parte del Portus Ilicitanus, un importante puerto romano activo desde el cambio de era hasta el siglo V d.C.
El proyecto contempla la mejora de los accesos mediante pasarelas, la adecuación de la accesibilidad física y cognitiva, y el refuerzo de las labores de investigación, conservación e interpretación de los restos arqueológicos íberos y romanos.
Un enclave clave del patrimonio santapolero
La actuación ha sido proyectada por el equipo ilicitano ARN Arquitectura, integrado por los arquitectos José Amorós Gonzálvez, Luis Rubiato Brotons y Patricia Navarro Mazó, que también dirigirán la obra. La dirección arqueológica correrá a cargo del equipo de investigadores de la Universidad de Alicante, encabezado por el catedrático Jaime Molina Vidal.
Una vez finalizados los trabajos, el Museo del Mar de Santa Pola, impulsor y coordinador de la actuación, incorporará el yacimiento valorizado a sus salas externas visitables para garantizar su uso educativo, cultural y turístico.
La alcaldesa de Santa Pola, Loreto Serrano, ha destacado que «hoy se hace realidad algo por lo que nos hemos esforzado mucho» y ha subrayado que el objetivo del gobierno local es que el patrimonio del municipio recupere «el valor que se merece» y pueda ofrecerse a los visitantes como «un recurso turístico de primer orden».
Una segunda fase con centro de interpretación
El proyecto forma parte de un proceso más amplio de musealización del enclave. En este marco, se ha solicitado financiación al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, dentro del programa 2% Cultural, para construir un futuro Centro de Interpretación que permita culminar la puesta en valor de la Zona Arqueológica de La Picola y reforzar su conservación preventiva.
Serrano ha enmarcado esta actuación en una estrategia patrimonial más amplia que incluye intervenciones en el Castillo Fortaleza, la Casa de Don Gabino, Villa Adelaida y el Portus Ilicitanus. Según ha explicado, estos proyectos reflejan un plan de futuro con objetivos definidos y una apuesta por captar subvenciones que permitan impulsar actuaciones que no podrían financiarse solo con fondos municipales.



