Los gobiernos de la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia han defendido este lunes la continuidad del trasvase Tajo-Segura con el argumento de que en España “hay agua para todos” y que los recursos hídricos disponibles permiten atender tanto las necesidades agrícolas como el consumo humano y el equilibrio medioambiental.
Así lo han trasladado el representante valenciano Juanfran Pérez Llorca y el presidente murciano, Fernando López Miras, durante un acto organizado por los regantes del trasvase en Pilar de la Horadada, en la provincia de Alicante. Ambos han coincidido en reivindicar el papel estratégico de esta infraestructura para el sureste peninsular.
Según los datos expuestos durante el encuentro, en España caen anualmente unos 350.000 hectómetros cúbicos de agua, de los cuales alrededor de 110.000 discurren por los ríos y unos 25.000 se destinan al consumo. De esta cantidad, aproximadamente 15.000 hectómetros cúbicos se emplean en agricultura, unos 5.000 en abastecimiento urbano y entre 3.000 y 5.000 en la industria.
A partir de estas cifras, Pérez Llorca ha defendido que “hay agua para todos”, una idea que, según ha señalado, es compatible con la protección de los entornos ecológicos del alto Tajo. En la misma línea, López Miras ha asegurado que “sobra agua” en España, ya que parte de estos recursos terminan en el mar mientras, paralelamente, se recurre a la desalación, con el consiguiente coste energético y ambiental.
En el acto también han respaldado la continuidad del trasvase representantes del sector agrario, como el presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura, Lucas Jiménez, y el presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, Manuel Martínez Madrid, quienes han insistido en la importancia de esta infraestructura para el mantenimiento de la actividad agrícola en el sureste.
El encuentro se ha convertido en un nuevo escenario de defensa política y social del trasvase, en un contexto de debate sobre la gestión del agua en España y el equilibrio entre territorios, recursos naturales y necesidades económicas.
La Diputación defiende un trasvase ‘vital para la supervivencia’ del sureste
La Diputación de Alicante también ha trasladado su apoyo a los regantes de Alicante y Murcia en el acto ‘Por el presente y futuro de esta tierra’, organizado por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura en Pilar de la Horadada. La institución provincial se ha sumado a la defensa de la permanencia del trasvase y a la reclamación de derogar el Plan de Cuenca del Tajo, que prevé el aumento de los caudales ecológicos, una medida que, según los convocantes, pone en riesgo la continuidad de esta infraestructura.
Serna ha destacado la “unidad” de la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia en la defensa del trasvase Tajo-Segura, cuya permanencia considera “vital para la supervivencia de esta tierra que alimenta a toda Europa”. Además, ha asegurado que la Diputación de Alicante estará “siempre al lado de los regantes” en la reivindicación de las necesidades hídricas del territorio.
La responsable provincial ha defendido la importancia del Tajo-Segura para la economía y el empleo “no solo de Alicante sino del conjunto del país” y ha criticado las decisiones del Gobierno central sobre los caudales ecológicos. “Desde la unidad y conscientes de que nos asiste la razón, la provincia de Alicante, la Región de Murcia y la provincia de Almería seguirán defendiendo hasta las últimas consecuencias los recursos hídricos que necesita esta tierra, que además es ejemplo en la gestión del agua”, ha concluido Serna.
Los regantes del Tajo-Segura denuncian que el mantenimiento del trasvase se ha convertido en un foco de confrontación política
Los regantes del Tajo-Segura han denunciado que el mantenimiento del trasvase se ha convertido en un foco de confrontación política que proyecta una falsa división entre comunidades autónomas. A su juicio, esa supuesta ruptura entre regiones que comparten la misma realidad hídrica responde, sobre todo, a decisiones del Estado y a una planificación del agua orientada a intereses electorales más que a criterios técnicos.
El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura, Lucas Jiménez, ha considerado lamentable que se hable de enfrentamiento entre regiones hermanas como Castilla-La Mancha, la Comunitat Valenciana, la Región de Murcia y Andalucía. Ha subrayado que entre estos territorios no hay fronteras físicas reales, que se pasa de uno a otro sin conflicto alguno y que, pese a ello, se está escenificando una división artificial entre poblaciones que dependen del mismo recurso.
Responsabilidad del Estado en la planificación del agua
Jiménez ha señalado que, en esta historia del trasvase, quien ha fallado ha sido el Estado. Ha reprochado al Gobierno central que, siendo el padre de todas las comunidades autónomas, haya optado por una planificación del agua centrada única y exclusivamente en responder a intereses electorales. Desde su punto de vista, esa forma de actuar ha abierto una brecha política alrededor del Tajo-Segura y ha debilitado la seguridad hídrica del sureste.
Como ejemplo de esa falta de compromiso, ha recordado que un real decreto del Gobierno preveía una inversión de 3.500 millones de euros para modernizar regadíos y reforzar la regeneración de aguas tanto en la cuenca del Tajo como en la del Segura. Sin embargo, según ha denunciado, solo se han ejecutado 100 millones. Esa mínima ejecución, advierte, implica devolver a Europa una parte muy importante de los fondos comprometidos y, en la práctica, frena mejoras que podrían haber hecho más eficiente el uso del agua en ambas cuencas.
Para el representante de los regantes, el papel del Estado en la gestión del agua resulta especialmente criticable a raíz del pacto que, según ha explicado, se impulsó a espaldas de los agricultores. Ese acuerdo mantenía el régimen de caudales del conjunto de cuencas, pero introducía cambios en el alto Tajo, en el entorno de los embalses de Entrepeñas y Buendía, con el objetivo técnico de dañar y lesionar el trasvase. Jiménez ha atribuido esta situación a las decisiones de la entonces vicepresidenta responsable de Medio Ambiente y actual comisaria europea, a la que ha responsabilizado de haber desencadenado el conflicto con su firma.
Defensa del trasvase y modelo de regadío en el sureste
En la misma línea crítica, el presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, Manuel Martínez Madrid, ha defendido que las explotaciones agrícolas del sureste son modernas, tecnificadas y respetuosas con el medio ambiente. Ha explicado que se aprovecha cada gota de agua disponible y que se ajusta el uso de fertilizantes a lo estrictamente imprescindible, como prueba de un modelo productivo que trata de compatibilizar el regadío intensivo con la sostenibilidad.
Martínez Madrid ha insistido en que el trasvase se defiende desde sus inicios y ha recalcado que los regantes no están dispuestos a aceptar que, por razones ideológicas o por lo que califica de sectarismo ecológico, se estén vertiendo miles de hectómetros cúbicos de agua a los mares Mediterráneo, Atlántico y Cantábrico mientras en el sureste se ven obligados a invertir grandes sumas en desalinizar agua para mantener sus cultivos.
Según sus cálculos, en los últimos meses se han arrojado al mar más de 20.000 hectómetros cúbicos de agua, un volumen que, de ser tratado en desaladoras, podría costar más de 30.000 millones de euros. A su juicio, se trata de un despilfarro que lastra la competitividad de un sector agrícola estratégico para la economía y el empleo, que necesita que los responsables políticos actúen con valentía y lo defiendan con firmeza.
En la apertura del acto, el alcalde de Pilar de la Horadada, José María Pérez, ha subrayado que sin agua no hay actividad económica ni posibilidades reales de desarrollo. Ha trasladado a los dirigentes de la Comunitat Valenciana y de la Región de Murcia el respaldo de los agricultores locales, convencidos de que la continuidad del trasvase Tajo-Segura es esencial para garantizar el futuro de sus explotaciones y de las zonas regadas en todo el sureste peninsular.
El delegado del Gobierno castellano-manchego pide pactar el fin del trasvase Tajo-Segura sin ‘estrangular’ al Levante
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha apelado este lunes a alcanzar acuerdos para poner fin al trasvase Tajo-Segura sin “estrangular” a las comunidades del Levante antes de que dispongan de recursos hídricos alternativos.
Sabrido se ha pronunciado así tras guardar un minuto de silencio por la víctima del crimen machista de Seseña, en Toledo, y después de ser preguntado por el acto celebrado por los regantes del trasvase, en el que han participado los presidentes de la Comunitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, y de la Región de Murcia, Fernando López Miras.
El delegado ha afirmado que es partidario de que el trasvase tenga fin, aunque ha defendido que ese proceso debe hacerse con solidaridad hacia los territorios que necesitan agua. “Soy de los que cree que el trasvase tendrá fin, pero que habrá que ser solidario con el resto de comunidades autónomas que necesiten de agua, para no estrangularlas antes de que dispongan de los recursos necesarios”, ha señalado.
Sabrido también ha indicado que el Gobierno central está “esperando” la última sentencia del Tribunal Supremo sobre el trasvase para impulsar cambios en las reglas de explotación. Según ha recordado, esas modificaciones deben ajustarse a los caudales ecológicos del Tajo, de acuerdo con lo establecido por el alto tribunal en resoluciones anteriores.
Sobre la denuncia anunciada por la Junta de Castilla-La Mancha, presidida por el socialista Emiliano García-Page, para reclamar la modificación de esas reglas, Sabrido ha defendido la vía del entendimiento frente al conflicto judicial. En este sentido, ha asegurado que prefiere “un mal acuerdo” a “un buen pleito”.
“Con independencia de lo que diga la sentencia del Tribunal Supremo y de los recursos que pueda plantear la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, sigo apelando, primero, al fin del trasvase y segundo, a ser solidarios y tercero, llegar a acuerdos”, ha concluido.
Criticas al intento de perpetuar el trasvase
En paralelo, el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, ha criticado con dureza que los presidentes de la Comunitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, y de la Región de Murcia, Fernando López Miras, defiendan la idea de perpetuar el trasvase Tajo-Segura. A su juicio, este sistema maltrata y empobrece a Castilla-La Mancha y debería sustituirse por alternativas como la desalación en la fachada mediterránea.
Bellido ha señalado que los responsables autonómicos de la Comunitat Valenciana y de la Región de Murcia actúan en defensa de sus territorios, pero considera que lo hacen proponiendo perpetuar una lesión contra los intereses de Castilla-La Mancha. Ha lamentado que, en lugar de apostar por aprovechar el recurso que tienen de forma continua, el agua del Mediterráneo a través de plantas desaladoras, se quiera mantener un modelo que, según ha recalcado, perjudica de manera directa a la región y, en particular, a la provincia de Guadalajara, de la que también es secretario general del PSOE.
El presidente de las Cortes ha reclamado a todas las fuerzas políticas que se unan en la defensa de los intereses hídricos de Castilla-La Mancha, destacando que la comunidad cuenta con el respaldo de la Unión Europea, de los tribunales de justicia y de los principales sectores económicos y sociales. Para Bellido, ese apoyo refuerza la posición de que el actual esquema del trasvase debe revisarse a fondo.
En este contexto, ha dirigido un mensaje específico a Vox, formación que, según ha señalado, quiere perpetuar el trasvase y maltratar a Castilla-La Mancha, y al PP, al que acusa de inclinarse ante los intereses de la Comunitat Valenciana y de Murcia. Les ha pedido que sigan el ejemplo del presidente regional, Emiliano García-Page, que ha recurrido a los tribunales para denunciar decisiones del Gobierno central sobre el trasvase, tanto con Mariano Rajoy como con Pedro Sánchez en la presidencia, al considerar que por encima de los colores políticos está la defensa del territorio y de la sociedad castellanomanchega.
Bellido ha subrayado que Castilla-La Mancha necesita el agua no para enriquecerse, sino para situarse al mismo nivel de desarrollo que el resto de comunidades autónomas. Ha calificado de sencillamente humillante que el canal del trasvase atraviese municipios de la región que no pueden aprovechar esa agua para su propio consumo, su agricultura o su industria, pese a ver pasar el recurso por su territorio.
Por ello, ha pedido al resto de fuerzas políticas de la región que, en lugar de alinearse con quienes, en sus palabras, insultan o esquilman a Castilla-La Mancha, se pongan del lado del Gobierno regional, del presidente autonómico y de los intereses de la tierra. Tanto Sabrido como Bellido coinciden así en reclamar el fin del actual modelo de trasvase Tajo-Segura y en defender que la transición hacia un nuevo sistema debe hacerse con planificación, solidaridad y acuerdos entre territorios.



