Un hombre de 56 años ha aceptado una condena de 23 años, seis meses y un día de prisión por maltratar, amenazar y asesinar a su pareja, de 44 años, en el municipio de l’Alfàs del Pi entre octubre de 2023 y febrero de 2024, tras reconocer los hechos ante la Audiencia de Alicante en un procedimiento de Tribunal del Jurado que finalmente no ha llegado a juicio al alcanzarse un acuerdo de conformidad con la Fiscalía.
El procesado ha admitido todos los delitos que se le atribuían y ha pactado la pena antes de la celebración de la vista oral. Por este motivo, el tribunal ha dictado la sentencia por escrito, sin necesidad de juicio con jurado popular. La resolución tiene carácter firme y no admite recurso.
Malos tratos reiterados antes del asesinato
La sentencia ha descrito un contexto de violencia de género continuada desde octubre de 2023 hasta el crimen del 5 de febrero de 2024. En ese periodo, el condenado ha ejercido malos tratos físicos y psicológicos contra la víctima, que ha sido su pareja sentimental.
El primer episodio concreto de agresión que recoge la resolución se produjo el 27 de diciembre de 2023 en el domicilio que ambos compartían. Según el fallo, tras una discusión, el acusado golpeó a la mujer en la cara, propinándole varios puñetazos.
La sentencia también ha detallado una segunda agresión ocurrida sobre las 15:30 horas del 3 de febrero de 2024. Ese día, el hombre conducía una furgoneta en la que viajaba junto a la víctima cuando detuvo el vehículo y trató de arrojarla fuera. Después de conseguir que se bajase, la golpeó con un tubo de PVC en la cara y en el cuerpo.
La víctima pudo recibir ayuda porque un matrimonio que se encontraba en las inmediaciones presenció la escena y acudió en su auxilio. En ese momento, el agresor huyó del lugar.
Veintidós puñaladas en la vivienda común
Dos días después, en la madrugada del 5 de febrero de 2024, se produjo el asesinato. La sentencia ha concretado que el acusado acudió al domicilio entre las 3:30 y las 4:30 horas, momento en el que ambos iniciaron una nueva discusión.
Durante ese enfrentamiento, el hombre volvió a golpear a la víctima y, a continuación, cogió un cuchillo de cocina. Con esa arma le asestó 22 puñaladas en distintas partes del cuerpo. La mujer intentó huir de la vivienda para pedir ayuda, pero cayó al suelo en el pasillo y no pudo escapar.
Tras abandonar el domicilio, el condenado llamó a un conocido y le relató lo sucedido. De acuerdo con la sentencia, este amigo le indicó que apagase el teléfono y se marchase del lugar. Para facilitar la huida, le cedió un vehículo.
Finalmente, los investigadores localizaron a este conocido y lograron averiguar el paradero del acusado. El hombre se encontraba en un club de alterne del municipio de Cox (Alicante), donde fue detenido.
Penas de prisión e indemnizaciones a la familia de la víctima
Tras el reconocimiento íntegro de los hechos, la sentencia ha impuesto al acusado varias penas que suman 23 años, seis meses y un día de cárcel. En concreto, le ha condenado a catorce meses de prisión por dos delitos de malos tratos en el ámbito de la violencia de género y a otros siete meses por un delito de amenazas.
Además, el tribunal le ha impuesto 21 meses de prisión por violencia habitual en el ámbito de la l’Alfàs del Pi (Alicante)
La condena principal corresponde al delito de asesinato, por el que deberá cumplir 20 años y un día de prisión.
En el apartado de responsabilidad civil, la resolución judicial ha fijado indemnizaciones para los familiares directos de la víctima. Así, el procesado deberá pagar 20.000 euros a cada uno de los dos hijos de la mujer asesinada.
La sentencia también ha establecido una compensación de 100.000 euros para cada uno de los progenitores de la víctima. Además, ha reconocido otros 50.000 euros para cada uno de sus dos hermanos.
Por último, el tribunal ha condenado al amigo del procesado por un delito de encubrimiento. La pena impuesta en su caso es de seis meses de prisión por haber ayudado al condenado tras el crimen. La resolución ha declarado expresamente que la sentencia es firme y no cabe la posibilidad de presentar recurso.




