El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, ha elevado el tono contra el Consorcio de Residuos de la Vega Baja por la decisión de trasladar residuos de esta comarca a la planta villenense durante los próximos años. La réplica llega después de que Cerdán atribuya a Cano —presidente del consorcio y alcalde de Formentera del Segura— acusaciones de insolidaridad hacia Villena por su oposición al traslado de residuos. El regidor ha defendido que «solidaridad es asumir una planta de residuos en tu municipio, no eludir durante más de 20 años las propias obligaciones».
Cerdán rechaza el traslado de residuos de la Vega Baja a Villena y exige que las comarcas sin instalaciones de tratamiento cumplan la legislación valenciana. El conflicto se produce en vísperas de la votación del convenio que permitiría derivar parte de la basura de la comarca del sur de Alicante a otras plantas, entre ellas la de Villena, durante un periodo de ocho años.
El Ayuntamiento de Villena lleva esta oposición a un pleno extraordinario antes de la asamblea del Consorcio CREA prevista para el 28 de abril. En esa sesión, los representantes del Consell, la Diputación de Alicante y los 14 municipios integrados en el organismo deberán votar el convenio con el Consorcio de Residuos de la Vega Baja. Cerdán ya ha advertido de que el consistorio acudirá a los tribunales si el acuerdo sale adelante.
El convenio supondría, según el Ayuntamiento, un incremento del 65% en los residuos que recibe la planta de Villena, con una horquilla situada entre las 39.000 y las 46.800 toneladas anuales. El alcalde sostiene que ese volumen reduciría la vida útil de una instalación recién renovada y aumentaría de forma notable el tráfico de camiones por el término municipal.
El alcalde considera que esta situación es consecuencia de un «egoísmo político» que, a su juicio, ha impedido que la Vega Baja disponga de las instalaciones públicas y privadas que sí existen en Villena. Según ha señalado, estas plantas generan problemas para el municipio, no producen beneficios para el Ayuntamiento y tampoco resultan rentables desde el punto de vista local.
Choque entre Villena y la Vega Baja por los residuos
Cerdán ha expresado su «cansancio y hartazgo» ante las acusaciones de insolidaridad dirigidas a Villena. El alcalde sostiene que su municipio sí ha cumplido la normativa y ha asumido una carga que otros territorios no han querido afrontar.
«Cano —presidente del Consorcio de Residuos de la Vega Baja y alcalde de Formentera del Segura— nos acusa de ser insolidarios cuando, en más de 20 años, la Vega Baja ha sido incapaz de ponerse de acuerdo para realizar una instalación como la que tiene Villena», ha afirmado Cerdán.
El alcalde también ha cuestionado las ayudas específicas que recibe la Vega Baja para el transporte de residuos. Según ha explicado, la Diputación de Alicante mantiene una línea de subvención para los municipios de esta comarca, mientras que otros municipios que sí han desarrollado instalaciones de tratamiento no pueden acceder a esos fondos.
A su juicio, Cano debe «dejar de generar problemas fuera de su área de gestión» y centrarse en sacar adelante una solución propia para la comarca. Cerdán insiste en que Villena no puede asumir durante años una situación derivada de la falta de infraestructuras en otro consorcio.
Propone una planta en Formentera del Segura
El alcalde de Villena ha planteado que la verdadera solidaridad pasaría por aceptar una planta de residuos en Formentera del Segura. Según ha defendido, solo a partir de ese compromiso la Vega Baja podría reclamar solidaridad a Villena, El Campello, Xixona o cualquier otra instalación de la Comunitat Valenciana.
Cerdán también ha dirigido sus críticas a la alcaldesa de Sax y presidenta del Consorcio CREA, a quien ha pedido que defienda los intereses de los municipios integrados en este organismo. El regidor considera que la planta de Villena no debe recibir residuos que, según sostiene, no le corresponden.
El alcalde ha afirmado que existe un convenio con «irregularidades y contradicciones» y mantiene su oposición al traslado de residuos de la Vega Baja. El pulso queda abierto antes de la votación del acuerdo, que puede marcar el futuro inmediato de la gestión de la basura en la provincia de Alicante.




