La propuesta de reforma del sistema de financiación autonómica abre, a juicio del Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (INECA), una vía para corregir parte de la infrafinanciación que arrastra la Comunitat Valenciana desde hace años, aunque la entidad advierte de que el cambio sigue siendo insuficiente si no incorpora medidas adicionales como la condonación de la deuda acumulada.
El instituto sostiene que el modelo vigente desde 2009 ha situado de forma estructural a la autonomía valenciana por debajo de la media estatal en financiación por habitante ajustado, lo que ha obligado a recurrir al endeudamiento para mantener servicios públicos esenciales. En este contexto, el presidente de INECA, Alfredo Millá, considera que la propuesta del Gobierno supone “un primer paso necesario”, pero avisa de que aún deja sin resolver cuestiones decisivas.
Según expone la entidad, la Comunitat Valenciana ha quedado atrapada durante más de dos décadas en una situación de doble desventaja: una menor capacidad fiscal relativa y, al mismo tiempo, una financiación final por habitante inferior a la media nacional. Esa situación, según defienden, ha desembocado en un déficit estructural permanente que no responde a una mala gestión, sino al propio diseño del sistema.
Una mejora de hasta 2.500 millones, pero aún por debajo de la media
El análisis de INECA, apoyado en trabajos de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) y del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), estima que la reforma podría aportar a la Comunitat un incremento neto de alrededor de 2.499 millones de euros anuales. Con ello, el índice de financiación por habitante ajustado subiría desde una horquilla de entre 88,9 y 93,0 hasta aproximadamente 97,8.
En el escenario más favorable contemplado por IVIE, ese índice podría incluso alcanzar el 101,4, siempre que se incorpore el esfuerzo fiscal relativo dentro de la fórmula de reparto. Aun así, desde la entidad insisten en que la propuesta actual no garantiza por sí sola una convergencia plena con la media nacional.
El director de Estudios de INECA, Francisco Llopis, destaca entre los elementos positivos de la reforma la eliminación del Fondo de Suficiencia, que según sus cálculos restaba 2.322 millones de euros anuales a la Comunitat; la ampliación de los tramos autonómicos de IRPF e IVA; y la introducción de mecanismos de nivelación horizontal y vertical.
A ello se suma la previsión recogida en el proyecto legislativo de que el Estado asuma el 75% del diferencial de deuda generado por la infrafinanciación. Para la Comunitat Valenciana, esa medida equivaldría a absorber hasta 11.210 millones de euros de pasivo acumulado.
INECA reclama también una solución para la deuda
Pese a esa mejora, INECA subraya que la autonomía valenciana seguiría por debajo del umbral de referencia de 100 puntos en el escenario central. Por ello, advierte de que la Comunitat continuaría necesitando endeudarse para sostener su estado del bienestar mientras no se cierre completamente la brecha de financiación.
La entidad cifra la deuda viva valenciana en 62.424 millones de euros al cierre del tercer trimestre de 2025 y sostiene que ese volumen es consecuencia directa de una infrafinanciación prolongada en el tiempo. Por ese motivo, Millá defiende que la reforma debe incorporar una condonación parcial o total de esa deuda, al entender que no deriva de una gestión ineficiente, sino de un marco institucional desequilibrado.
Entre sus propuestas para la negociación definitiva, INECA plantea una convergencia efectiva hacia el índice 100 con calendario vinculante, la incorporación del esfuerzo fiscal relativo en la fórmula, una clarificación del origen de los 21.000 millones adicionales previstos a nivel nacional, una reducción rápida de la deuda y una mayor transparencia en los criterios de reparto.
Además, reclama una evaluación continua por parte de organismos técnicos independientes para revisar periódicamente el modelo y evitar nuevas desigualdades entre comunidades.
El coste del bloqueo
El instituto avisa de que un eventual bloqueo de la reforma tendría un fuerte impacto sobre la Comunitat Valenciana. Según sus cálculos, dejaría de percibir entre 2.180 y 2.800 millones de euros al año, lo que agravaría el endeudamiento forzado y ampliaría todavía más la distancia respecto a otros territorios con sistemas más favorables.
Con este análisis, INECA concluye que la reforma planteada va en la dirección correcta, pero insiste en que no bastará con un ajuste parcial. A juicio de la entidad, la Comunitat Valenciana necesita una revisión de mayor alcance que garantice un reparto equitativo de los recursos y una solución estructural para la deuda acumulada.


