La huelga del profesorado convocada para el 31 de marzo se mantiene en la Comunitat Valenciana después de una Mesa Sectorial en la que la Conselleria de Educación ha apelado a abrir una negociación progresiva y los sindicatos han respondido que siguen sin ver propuestas concretas sobre sus principales reclamaciones.
La reunión de este jueves se ha cerrado sin un acuerdo que permita desconvocar las movilizaciones. La Generalitat asegura que ha planteado una nueva etapa de diálogo con las organizaciones sindicales, sustentada en la corresponsabilidad, el realismo y la sostenibilidad del sistema educativo valenciano. Dentro de ese marco, prevé remitir la próxima semana un calendario general de negociación y abordar en una futura reunión cuestiones como las ratios, la escolarización, las bajas docentes y la progresividad de las mejoras salariales.
Para los sindicatos, esa propuesta sigue siendo insuficiente. STEPV sostiene que, tras meses reclamando una negociación real sobre mejoras salariales y laborales, la Administración no ha puesto sobre la mesa ninguna medida concreta y únicamente ha emplazado a las partes al 16 de abril para hablar del calendario. Según defienden, esa falta de contenido confirma que la huelga del 31 de marzo sigue plenamente vigente.
El departamento autonómico de Educación ha justificado su posición con datos sobre la presión que soporta el sistema. Según ha expuesto, desde septiembre se han incorporado 27.970 nuevos alumnos a las aulas valencianas, con una incidencia especialmente intensa en la provincia de Alicante. Ese crecimiento, añade, ha obligado a reforzar la estructura educativa con el equivalente a 50 centros de tamaño medio y 24 secciones de instituto en solo medio año.
La Conselleria también ha subrayado el aumento de personal docente, que ha pasado de 72.800 profesores en septiembre a 77.700 en febrero de 2026, casi 5.000 más en lo que va de curso. Junto a ello, destaca que la plantilla ha crecido en más de 10.800 docentes desde 2021 y que la Comunitat Valenciana fue la autonomía que más elevó su inversión en educación en 2024, con un incremento del 11,8 %.
Pese a ello, los representantes sindicales consideran que el profesorado sigue esperando respuestas concretas. CSIF ha reclamado una negociación rápida que permita aplicar mejoras inmediatas y ha defendido entre sus propuestas una subida salarial de 300 euros mensuales, las pagas extraordinarias completas y el descenso de ratios. El sindicato también ha pedido que las reuniones de Mesa Sectorial queden grabadas para reforzar la transparencia del proceso.
Esta organización rechaza, además, que las mejoras retributivas queden condicionadas a un hipotético cambio en la financiación autonómica. A su juicio, la situación del profesorado valenciano no puede seguir aplazándose y requiere decisiones durante el presente curso. Por ese motivo, ha pedido a Educación que adelante la próxima cita y concrete ya qué medidas salariales está dispuesta a asumir.
En paralelo, ANPE mantiene su defensa del diálogo como vía para resolver el conflicto, pero ha advertido de que no permitirá más retrasos. El sindicato exige que el calendario anunciado por la Conselleria recoja expresamente la subida salarial de los docentes en la reunión prevista para el 16 de abril y marca ese encuentro como un punto clave para comprobar si la negociación avanza de forma real.
La distancia entre las partes sigue, por tanto, abierta. La Generalitat insiste en un proceso ordenado y gradual para abordar las mejoras, mientras los sindicatos exigen compromisos inmediatos. A falta de avances concretos, la huelga docente del 31 de marzo sigue adelante en la Comunitat Valenciana.


