Vox se queda fuera de las mesas de las comisiones del Congreso y culpa al “trizquierdito” de PP, PSOE y Podemos

Los de Santiago Abascal presentan a sus propios candidatos, pero no obtienen más votos que los suyos.

El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, ha denuncado la exclusión de su partido de las mesas de las comisiones del Congreso que se están constituyendo este viernes y lo ha achacado a un “trizquierdito” que a su juicio forman el PSOE, Unidas Podemos y también el PP.

El PSOE ya había anunciado que no iba a dejar que Vox consiguiera ninguna presidencia de comisión –“por higiene democrática”, había dicho el secretario general del Grupo Socialista, Rafael Simancas–, y en el centroderecha no hubo negociación.

Así, en las votaciones de los órganos de gobierno de las comisiones parlamentarias que están teniendo lugar este viernes en el Congreso, el PSOE, Unidas Podemos y sus aliados de investidura se están apoyando mutuamente y sacando adelante sus candidatos, mientras que el PP opta por votar a sus propios candidatos. Eso sí, la izquierda no apoya a los ‘populares ni viceversa, sino que, si no tienen candidato, votan en blanco.

CADA UNO SE VOTA A SI MISMO Y VOX PIERDE

El resultado es que Vox no tiene respaldo suficiente para alcanzar ni uno de los cinco puestos de mesa que se votan en cada comisión (una Presidencia, dos Vicepresidencias y dos Secretarías). Los de Santiago Abascal presentan a sus propios candidatos, pero no obtienen más votos que los suyos.

Espinosa de los Monteros ha denunciado esta situación y lo ha a “un auténtico trizquierdito entre PP, PSOE y Podemos para excluir a Vox y dejarla fuera de todas las comisiones”. “Nosotros tenemos muy claros nuestros rivales, que son la izquierda y el separatismo, pero el PP no piensa así –ha asegurado–. Pero nosotros no somos como ellos”.

También se ha quejado el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, que era candidato a la Mesa de la Comisión de Justicia: “El consenso progre sigue bien unido –ha afirmado–. Nos intentan poner un cordón sanitario, muy democrático, por cierto, pero los españoles están bastante hartos de estos conchabeos. Que sigan repartiéndose sillones, que es lo que les gusta”.