Monserrate

El alcalde de Orihuela, Emilio Bascuñana, junto con el concejal de Patrimonio Histórico, Rafael Almagro, ha presentado este martes las acciones de restauración de la imagen de la Virgen de Monserrate ubicada en la ermita de la calle de Arriba.

Bascuñana quiso agradecer el trabajo de recuperación del Patrimonio Histórico que está llevando a cabo la concejalía que encabeza Rafael Almagro, “una tarea que a veces no es suficientemente difundida y conocida, pero en la que pieza a pieza y día a día, junto con el arquitecto municipal, Emilio Diz, y el resto del equipo, se trabaja incansablemente”. De esta manera, añadió el primer edil, “la restauración de esta pieza es una muestra más del compromiso de este Ayuntamiento para trabajar por la recuperación de este barrio y de todo su entorno, para intentar que sea lo que todos los vecinos desean”.

Aunque la capilla de esta virgen no es muy conocida, “la restauración de esta pieza era algo muy demandado por los vecinos de la zona”, manifestó Almagro, “por lo que es un motivo más para estar contentos de que estamos consiguiendo recuperar no sólo grandes inmuebles sino también piezas más pequeñas pero igual de singulares”.

Bascuñana y Almagro han estado acompañados por el alcalde de barrio, Rodrigo Muñoz, así como de miembros de la asociación de Vecinos y Amigos de la Calle de Arriba, además de Aitor Larrabide, director de la Fundación Miguel Hernández. También estuvieron presentes el arqueólogo municipal, Emilio Diz, y Ana Mª Sánchez, artífice de la restauración de la talla, quien explicó el proceso llevado a cabo para su reparación.

Y es que esta escultura de madera policromada del siglo XVIII, que corresponde a los periodos pictóricos del Barroco final y Rococó, y que representa a la Virgen con el Niño, consistiendo en una talla “de vestir” con brazos articulados en el codo y ojos de cristal, “presentaba muchos desperfectos”, explicó la restauradora, “con grietas, falta de preparación y de policromía, sufriendo un ataque puntual de insectos xilófagos”.

Todo ello se ha conseguido eliminar por medio de una intervención realizada en la misma ermita y que ha llevado cuatro semanas, que “ha consistido en una limpieza, una reintegración de las capas de preparación y policromía, y la aplicación de un tratamiento a la madera para eliminar la carcoma y los insectos, aplicando finalmente una capa de barniz para acabar el trabajo”, señaló Sánchez.

Así mismo, todos los presentes se sumaron al recuerdo y las condolencias por el reciente fallecimiento de Damián Samper, camarero de la Virgen y principal impulsor de la restauración de esta pieza, “quien aportaba su ayuda desinteresada, total y absoluta, siempre en beneficio del barrio”, manifestó Bascuñana.

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