Vecinos de dos bloques de Bola de Oro resistirán al intento de desalojo para preservar sus alquileres asequibles

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Las 15 familias de dos bloques contiguos en la calle Pascual de la Mata se reunirán mañana con la nueva empresa propietaria, a la que reiterarán su disposición a aceptar una subida moderada del alquiler, frente a la exigencia de que abandonen las viviendas al expirar los contratos.

Los vecinos de dos bloques de viviendas de la calle Pascual de la Mata, en la zona de Bola de Oro del barrio de Carolinas Altas de Alicante, han anunciado su intención de “resistir” frente a la intención de la nueva empresa propietaria, Hostelería Carrusel S.L., de que abandonen sus casas a medida que vayan venciendo los contratos de alquiler.

Según ha relatado Fini, vecina del inmueble, en una rueda de prensa de los inquilinos junto arepresentantes de Sindicat de Barri Carolines, la empresa colocó en agosto una notificación en las zonas comunes. La nota indicaba un nuevo número de cuenta para abonar la renta. “Una semana después empezaron a llegar burofax a personas que se les caducaba el contrato en septiembre, indicándoles que tenían un mes para abandonar la casa”, explica.

Los afectados sostienen que, aunque la propiedad argumenta que quiere acometer reformas, ya se han iniciado trabajos en un piso vacío bajo licencia de “obra menor”, donde, según afirman, “han tirado todos los tabiques”.

Desde el Sindicat de Barri Carolines, que acompaña a las familias, insisten en que existe voluntad de diálogo. “Comunicamos nuestra intención de permanecer en el bloque, de defender el bloque hasta el final, pero también de estar abiertos a una negociación colectiva”, asevera Elena, portavoz del sindicato.

Los inquilinos subrayan que cumplen puntualmente con los pagos, en torno a los 300 o 400 euros, y ofrecen asumir una subida moderada “ajustada a los índices estatales”, que se situaría en cualquier caso por debajo de los 500 euros. “Lo cierto es que ya hay 15 familias que pagan puntualmente, mes a mes desde hace mucho tiempo, y que están dispuestas a seguir haciéndolo”, remarcan.

Las familias cuestionan, además, las medidas de seguridad que la empresa ha anunciado. “El propietario nos intenta vender un discurso de preocupación por la seguridad o por las condiciones de la infraestructura del inmueble, pero si tanto le preocupa la seguridad de los residentes no echaría a los residentes a la calle”, reprochan. También rechazan la instalación de cámaras de videovigilancia en un espacio “donde nunca han sido necesarias”.

Una vecina gastó 18.000 euros en una reforma integral consentida por el anterior propietario

Entre los afectados hay personas mayores, dos bebés y catorce menores en edad escolar, además de familias trabajadoras con arraigo en el barrio. “Soy alicantina, nacida en Alicante. No tengo por qué irme de Alicante, para que vengan otras personas”, añade Fini.

El caso de Judith refuerza este vínculo. Su abuela, con contrato de renta antigua, lleva 51 años en el edificio y hace apenas un año acometió una reforma integral de la vivienda, con un coste de 18.000 euros. “Ha criado ahí a todos sus hijos, se ha gastado 18.000 euros en una reforma, mi abuela quiere esa casa. ¿Y dónde se va a meter ahora con 800 euros que cobra al mes conforme están los alquileres?”, explica. Esta vecina, además, tiene un contrato de renta antigua.

Los vecinos alertan de que resulta prácticamente imposible encontrar una alternativa en Alicante debido a los precios del mercado. En Carolinas Altas, el precio medio del alquiler alcanzó en agosto los 11,20 euros/m², con un incremento interanual del 3,5 %, según datos de Idealista.

La reunión prevista para mañana con Hostelería Carrusel será determinante para saber si se abre una vía de negociación o si la empresa mantiene su posición, que los afectados consideran motivada por un “fin especulativo” orientado a aumentar los precios de alquiler tras revalorizar el inmueble.


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