El túnel de la AP-7 a la altura de Pilar de la Horadada, al sur de la provincia de Alicante, ha permanecido cerrado este miércoles por la fuerte inundación provocada por la dana Adam, que ha dejado agua, barro y cinco vehículos atrapados en su interior y ha obligado a cortar la autopista entre los kilómetros 770 y 774 en ambos sentidos.
Varias personas han sido evacuadas durante la noche de este lunes de los turismos que quedaron bloqueados dentro del túnel. Todas han resultado ilesas, según las mismas fuentes, aunque han tenido que abandonar los vehículos por la rápida acumulación de agua procedente de las intensas lluvias.
Las inundaciones han obligado a interrumpir el tráfico en los dos sentidos de la AP-7 en este tramo, una vía clave para las comunicaciones entre la provincia de Alicante y la Región de Murcia. Este cierre ha afectado tanto a conductores de largo recorrido como a vecinos de la Vega Baja que utilizan la autopista para sus desplazamientos diarios.
Previsión de reapertura parcial
Fuentes consultadas han señalado que el sentido Cartagena-Alicante está previsto que se reabra este miércoles si las condiciones lo permiten. Para ello, los operarios están trabajando en la retirada del agua y del barro acumulado, así como en la extracción segura de los cinco turismos que siguen dentro del túnel.
El carril en sentido contrario continúa sin fecha de reapertura. Los técnicos esperan completar la limpieza de la calzada y verificar todos los sistemas de seguridad del túnel antes de autorizar el paso. Entre estos sistemas destaca la revisión de las instalaciones eléctricas, fundamentales para el alumbrado, la ventilación y los equipos de emergencia.
Repetición de un episodio ya vivido
Esta es la segunda vez que este túnel se ha inundado de forma grave. La primera ocasión fue durante la dana que azotó la comarca de la Vega Baja en septiembre de 2019, cuando las lluvias torrenciales también anegaron esta infraestructura y obligaron a cerrar la circulación.
El nuevo episodio ha reavivado la preocupación sobre la vulnerabilidad de este punto de la AP-7 ante lluvias intensas. La acumulación de agua en el interior del túnel y la presencia de barro dificultan las labores de limpieza y revisión, lo que alarga los tiempos de corte y condiciona la seguridad vial.
Más carreteras afectadas en la provincia
Según la Dirección General de Tráfico (DGT), el túnel de Pilar de la Horadada no es la única infraestructura aún afectada por las lluvias en la provincia de Alicante. También sigue interrumpido el tráfico en la CV-700 y la CV-728, a la altura de Pego, en la comarca de la Marina Alta.
Estos cortes obligan a los conductores a buscar itinerarios alternativos y pueden provocar un aumento de la circulación en carreteras secundarias. Por ello, Tráfico recomienda extremar la precaución, respetar las indicaciones de los paneles informativos y consultar el estado de las vías antes de iniciar cualquier desplazamiento por la zona.



