El conseller de Hacienda, Economía y Administración Pública, José Antonio Rovira, ha defendido la propuesta salarial planteada para los docentes valencianos y ha rechazado que exista margen para elevar la mejora hasta los 600 euros que reclaman. El responsable autonómico ha sostenido que el aumento de 200 euros brutos mensuales, aplicado de forma progresiva hasta 2028, permitirá situar al profesorado valenciano “de los mejor pagados” de España.
Rovira se ha pronunciado a preguntas de los periodistas durante su visita a la Agencia Tributaria, con motivo del inicio de la campaña presencial de la renta. En ese contexto, se ha preguntado que, si con la subida propuesta los docentes valencianos estarán entre los mejor retribuidos del país, “¿hay que darles 600 euros porque ellos quieran?”.
El conseller ha insistido en que la posición del Consell responde a criterios de rigor presupuestario. “No es necesario. Quiero decir, si el aumento salarial, si con 200 euros nos situamos a la cabeza de las comunidades mejor pagadas, no hay que darle 600 porque ellos quieran. Tenemos que ser rigurosos. Yo quiero que nuestros docentes sean de los mejor pagados de España, pero tampoco tenemos que regalar el dinero ante exigencias”, ha manifestado.
Según Rovira, la mejora negociada ya representa un avance suficiente para el colectivo docente. El conseller ha afirmado que “no hay margen” para un incremento superior y ha recalcado que la propuesta actual supone que los docentes de la Comunitat Valenciana pasen a ocupar una posición destacada en el conjunto autonómico.
El titular de Hacienda ha añadido que los incrementos salariales deben responder a una justificación concreta y no plantearse como una subida indefinida. “Los aumentos tienen que tener un poco… si no, es aumentar por aumentar”, ha señalado.
Rovira también ha vinculado la mejora con la situación de antigüedad del profesorado. Según ha indicado, “la gran mayoría, prácticamente el 70 %, son docentes que tienen 3 o más sexenios de antigüedad”. A su juicio, continuar reclamando cantidades superiores puede interpretarse como una falta de voluntad para cerrar un acuerdo.
“Seguir pidiendo más es a lo mejor no querer llegar a acuerdos, que parece que es lo que se pretende”, ha concluido.


