Septiembre ha sido en la Comunitat Valenciana el mes más cálido desde al menos 1950 y el más seco desde 2020, con una ola de calor durante la primera semana, dos picos cálidos posteriores y lluvias muy irregulares que han dejado amplias zonas con un fuerte déficit de precipitaciones.
Según el resumen climático de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), septiembre ha tenido un carácter ‘extremadamente cálido y seco’ en el conjunto del territorio autonómico. La temperatura media ha sido de 23,2 grados, es decir, 2,5 grados por encima de la climatología de referencia 1991-2020, situada en 20,7 grados.
En cuanto a las precipitaciones, el mes ha acumulado 32,2 litros por metro cuadrado. Esta cantidad supone un 44 % menos que el promedio climático del periodo 1991-2020, que se sitúa en 57,9 litros por metro cuadrado. Con estos datos, septiembre se ha calificado globalmente como seco.
Racha de meses extremadamente cálidos
Aemet ha destacado que se han encadenado de forma consecutiva cuatro meses con carácter extremadamente cálido. Los tres últimos, julio, agosto y septiembre, han sido los más cálidos de sus respectivas series históricas. Junio se ha situado como el tercer junio más cálido desde 1950.
En los nueve primeros meses de 2026, el año ha mostrado también un comportamiento extremadamente cálido en la Comunitat Valenciana. Es el periodo enero-septiembre más cálido al menos desde 1950, superando casi en 0,5 grados al segundo periodo equivalente más cálido, que corresponde a 2024.
Durante la primera semana de septiembre, entre los días 2 y 7, se ha registrado una ola de calor en buena parte de España. Este episodio ha afectado también a la Comunitat Valenciana y ha dejado máximas inéditas para un mes de septiembre en muchas localidades del interior y del prelitoral.
En Ademuz se ha superado durante cuatro días el antiguo récord de temperatura máxima de septiembre, que databa de 2016. El valor más alto se ha alcanzado el día 7, con 38,9 grados. También se han batido récords de máxima de septiembre en Ontinyent, con 41,9 grados en un observatorio con más de cien años de datos, y en el aeropuerto de València, con 38,4 grados y registros desde 1966.
Además de la ola de calor, Aemet ha señalado dos picos cálidos destacados, centrados en los días 15 y 25 de septiembre. Estos episodios han contribuido a consolidar el carácter excepcionalmente cálido del mes en el conjunto de la Comunitat Valenciana.
Distribución muy desigual de la lluvia
Pese a algunos episodios tormentosos intensos, septiembre se ha comportado como un mes seco en el balance global y el más seco desde 2020. En la serie histórica que arranca en 1950, ocupa el vigesimoctavo puesto entre los septiembres con menor precipitación.
Por provincias, el déficit de lluvia ha sido especialmente acusado en Castellón, donde septiembre ha sido muy seco, con un déficit medio provincial del 54 %. En Alicante y Valencia el mes ha tenido carácter seco, con un déficit del 58 % y del 31 %, respectivamente.
Aemet ha subrayado que la sensación de mes húmedo solo se ajusta a una parte limitada del territorio. Esta impresión se debe a que el carácter húmedo o muy húmedo se ha concentrado en el 12 % de la superficie de la Comunitat Valenciana, donde vive más de un tercio de la población.
En estas áreas del norte de la provincia de Valencia y del litoral norte de Alicante, varias tormentas han dejado acumulados importantes. Los episodios más destacados se han registrado los días 10, 16 y 28 de septiembre.
En cambio, en más de dos tercios del territorio, el carácter del mes ha sido seco o muy seco. Esta situación ha afectado a gran parte de las provincias de Castellón y Alicante, así como al sur de la provincia de Valencia, donde las lluvias han sido claramente insuficientes.
Tormentas intensas en el área metropolitana de València
El día 16 se han formado tormentas en el interior que, con el paso de las horas, se han ido desplazando hacia la costa. Según Aemet, estas tormentas se han intensificado en el litoral debido a la entrada de viento húmedo e inestable de levante en un estrato de unos dos kilómetros de espesor.
La combinación de aire cálido e inestable con esa entrada de levante ha favorecido el desarrollo de tormentas muy adversas en el área metropolitana de València. Aemet ha señalado que estas tormentas han tenido intensidad torrencial y han dejado entre 90 y 110 litros por metro cuadrado en dos o tres horas en algunas localidades metropolitanas.
Además de las precipitaciones, las rachas de viento asociadas a estas tormentas han tenido un impacto importante. En València ciudad se ha registrado una racha máxima de 83 kilómetros por hora. En el Tancat de Mília, en el sur de l’Albufera, la racha máxima ha alcanzado los 81 kilómetros por hora, mientras que en el aeropuerto de València se han medido 72 kilómetros por hora.
Estos episodios puntuales de lluvia intensa y viento fuerte han contrastado con la falta de precipitaciones en otras zonas del territorio, lo que ha reforzado el carácter seco del mes en la Comunitat Valenciana pese a la percepción de parte de la población.



