El histórico Tesoro de Villena, una de las colecciones de orfebrería más valiosas de la Edad del Bronce en Europa, ha sido robado esta madrugada del Museo de Villena (Muvi), en la comarca del Alto Vinalopó, en la provincia de Alicante. La Guardia Civil y la Policía Judicial han abierto una investigación para aclarar lo ocurrido y determinar el alcance real del robo, según han confirmado fuentes municipales.
La alarma de seguridad del museo ha sonado a las 5:16 horas. Las mismas fuentes han señalado que este dato ‘nos da una pista’, aunque por el momento no han concretado si se refiere al modo de acceso, al tiempo de actuación de los ladrones o a un posible fallo de seguridad. Los responsables municipales han reconocido que todavía no conocen con exactitud qué piezas han desaparecido ni el daño total causado.
El Tesoro de Villena es un conjunto de orfebrería fechado hacia el año 1000 antes de Cristo. Está considerado uno de los hallazgos más importantes de la Edad del Bronce en Europa por su volumen, su calidad y el buen estado de conservación de sus piezas.
Una colección única de oro y metales preciosos
La colección está formada principalmente por piezas de oro. Entre ellas destacan 11 cuencos y 28 brazaletes, además de tres botellas del mismo metal. El tesoro incluye también tres botellas de plata, dos piezas mixtas de ámbar y oro, otra pieza de hierro y oro y un último brazalete de hierro.
Este conjunto llama la atención por la abundancia de oro y por la presencia de objetos de hierro. Este metal era muy escaso en la época en la que se ha datado el hallazgo, lo que aumenta el interés arqueológico del tesoro. La variedad de materiales sugiere un alto nivel de intercambio y riqueza en la sociedad que lo acumuló.
El arqueólogo José María Soler y sus colaboradores descubrieron el Tesoro de Villena en diciembre de 1963. Lo encontraron dentro de una vasija oculta en el lecho de una rambla en el término municipal de Villena. Desde entonces, el conjunto se ha convertido en un símbolo de la ciudad y en una referencia obligada en el estudio de la prehistoria peninsular.
Con el robo de esta madrugada, el Muvi se enfrenta ahora a uno de los mayores golpes a su patrimonio desde la incorporación del tesoro a sus fondos. La investigación deberá aclarar si los ladrones conocían al detalle la ubicación de las piezas, si han actuado por encargo y qué recorrido pueden seguir ahora en el mercado negro del arte.
Por el momento, el museo y el Ayuntamiento han extremado la cautela a la hora de ofrecer más información. Las autoridades esperan a disponer de un inventario preciso de los daños y de las piezas sustraídas antes de comunicar nuevos datos a la ciudadanía.



