Siete pueblos de Alicante para una escapada en septiembre cuando termina el calor más intenso

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Guadalest, Biar, Altea o Polop ofrecen patrimonio, montaña, miradores y cascos históricos para descubrir la provincia más allá de sus playas

Septiembre no significa necesariamente el final de las escapadas por la provincia de Alicante. Con el regreso a la rutina y el final de las semanas de mayor presión turística, el mes puede convertirse en un buen momento para descubrir pueblos del interior y localidades de la Costa Blanca sin plantear necesariamente una jornada de playa.

Montaña, castillos, pequeños cascos históricos, miradores y pueblos blancos permiten organizar excursiones de un solo día desde prácticamente cualquier punto de la provincia.

Estas son siete propuestas repartidas por diferentes comarcas alicantinas.

El Castell de Guadalest

Es uno de los grandes clásicos del interior de la Marina Baixa y una de las excursiones más conocidas de la provincia. El Castell de Guadalest se levanta sobre un enclave rocoso y reúne patrimonio, museos y vistas sobre el valle y el embalse. El propio Ayuntamiento destaca sus valores paisajísticos, históricos, culturales y urbanísticos y lo presenta como uno de los municipios más visitados del país. El acceso al núcleo histórico a través del Portal de Sant Josep, excavado en la roca, es uno de los rincones más característicos de la visita.

Biar

El castillo domina la silueta de Biar desde lo alto de una colina y convierte al municipio del Alto Vinalopó en una de las mejores opciones para quienes quieran combinar patrimonio y naturaleza. Su casco antiguo conserva calles estrechas que ascienden hacia la fortaleza y el municipio cuenta además con senderos y espacios naturales en su entorno. Turismo Biar mantiene también rutas culturales guiadas por el centro histórico determinados domingos, con paso por ermitas, calles históricas y elementos tradicionales como un antiguo pozo de nieve.

Biar (Alicante), , Biar (Alicante), , Biar (Alicante),

Altea

Es una opción muy distinta. Aquí la escapada vuelve a acercarse al Mediterráneo, pero septiembre permite disfrutar del casco antiguo sin que la playa tenga que ser necesariamente la protagonista. Las calles empedradas y las casas blancas conducen hasta la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, reconocible por sus cúpulas azules y blancas. Los miradores del casco antiguo permiten contemplar buena parte de la bahía y explican por qué Altea se ha convertido en una de las imágenes más conocidas de la Costa Blanca.

Altea (Alicante),

Villena

Para quienes prefieran historia y patrimonio, Villena permite organizar una jornada alrededor de su Castillo de la Atalaya. La fortaleza domina la ciudad y constituye uno de los principales referentes patrimoniales del Vinalopó. La visita puede completarse recorriendo el centro histórico y otros espacios culturales de la localidad. Villena es además una buena puerta de entrada para descubrir una comarca con una importante concentración de castillos y fortalezas.

08/08/2022 Castillo de la Atalaya en Villena
POLITICA ESPAÑA EUROPA SOCIEDAD COMUNIDAD VALENCIANA
TURISME CV/ARCHIVO

Polop

La Marina Baixa ofrece otra alternativa mucho más tranquila en Polop. Su casco urbano se extiende alrededor de la característica silueta del antiguo castillo y permite combinar una visita al pueblo con rutas de senderismo en los alrededores. El Ayuntamiento promociona precisamente el senderismo y la vía ferrata entre sus principales recursos de turismo activo. La plaza de los Chorros, con sus numerosos caños, es otro de los puntos tradicionales de una visita al municipio.

Castillo de Polop (Imagen: www.polop.org)
Castillo de Polop (Imagen: www.polop.org)

Biar y el paisaje del interior

Aunque la costa concentra gran parte del turismo durante julio y agosto, septiembre abre una etapa especialmente interesante para mirar hacia las comarcas interiores. Localidades del Vinalopó, l’Alcoià, el Comtat o la Marina permiten organizar excursiones en las que el principal atractivo no depende del baño ni de las temperaturas plenamente veraniegas.

Biar (Alicante),

Jávea y su casco histórico

Jávea suele asociarse inmediatamente a calas y playas, pero también permite una visita alejada del litoral. Su centro histórico conserva la iglesia fortaleza de San Bartolomé y un entramado de calles que ofrece una perspectiva distinta de uno de los grandes destinos turísticos de la Marina Alta.

Novelda

El Santuario de Santa María Magdalena y el entorno del Castillo de la Mola convierten Novelda en otra escapada sencilla para una mañana o una tarde.

El santuario, con su arquitectura modernista, constituye uno de los edificios más reconocibles del Medio Vinalopó y permite completar la visita con el patrimonio y la gastronomía del municipio.

Septiembre ofrece, en definitiva, la posibilidad de seguir recorriendo la provincia sin depender exclusivamente del calendario de playa. Una oportunidad para recuperar castillos, pueblos blancos, montaña y patrimonio justo cuando comienza a cambiar el ritmo del verano.