La Fiscalía solicita provisionalmente tres años de prisión por un delito de apropiación delictiva para cada uno de los miembros de un matrimonio al que acusa de quedarse con más de 144.000 euros de sus dos sobrinos huérfanos, de los que eran tutores legales.
La acusación pública mantiene que las víctimas se fueron a vivir con sus tíos en marzo de 2013 cuando tenían 13 y 17 años, tras fallecer su madre. A lo largo de los años los hermanos recibieron pensiones de orfandad, dinero de su abuelo paterno y una herencia de éste.
La Fiscalía sostiene que entre 2013 y 2019 los encausados dispusieron en beneficio propio de dinero de las cuentas bancarias de sus sobrinos, hasta superar los 144.000 euros.



