El PP rechaza en 48 horas y folio y medio las denuncias en las Primarias

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El PP ha despachado en 48 horas y con un folio y medio de contestación tipo las miles de denuncias recibidas en Génova por no poder votar en las Primarias. Han llegado más de 1.000 quejas. Algunas sin tener la forma exigida para ser tramitadas por la Comisión Organizadora. Pero otras sí. Y, pese a cumplir los formalismos, han sido rechazas de forma generalizada en menos de dos días, con un folio y medio de texto, sin citar ningún artículo de los estatutos del partido y sin mencionar los casos concretos denunciados salvo en el primer párrafo de la carta remitida a los denunciantes.

En concreto, la correspondiente a una denuncia que relata el bloqueo a inscribirse en el registro de votantes para las primarias del 5 de julio en una sede de Laredo y posteriormente en otra de Santander. La denuncia relataba lo ocurrido el día 25 de junio a lo largo de todo el día y fue presentada esa misma tarde. Y la contestación ha sido fechada el día 27, en menos de 48 horas.

El documento de la denuncia hacía referencia a la queja de 24 personas que se han quedado sin poder inscribirse en el registro oficial de voto sin haber recibido en esas dos sedes ninguna argumentación jurídica ni cita del artículo de los estatutos del partido que supuestamente impedían recogérseles los documentos de inscripción en el censo de voto.

Y la contestación de la Comisión Organizadora ha rechazado la denuncia sin citar, de nuevo, un artículo de los estatutos. Tan sólo, para negar la reclamación, se apoya en un argumento: “Que los firmantes no acreditan los hechos que exponen en su escrito. De ser ciertas sus afirmaciones, debieran haber obtenido en la propia sede un documento acreditativo del supuesto rechazo de los documentos”.

Pero la denuncia relata como eso fue imposible por la negativa de los presentes a emitir ningún documento y, en una de las sedes, literalmente porque estaba cerrada.

Se trata del cierre a algunas de las denuncias trasladadas en un contexto en el que las quejas de militantes del PP que no pueden votar en las Primarias han superado el millar.

Se publicaba una de las denuncias presentadas oficialmente ante el Comité Organizador del Congreso del Partido Popular. Se trataba de una de muchas que exigían el derecho a votar después de que, en la práctica, no hubiesen podido ejercer este derecho a causa de los cierres de las sedes, inexistencia de mecanismos para efectuar el voto a distancia, imposibilidad de entregar las hojas de inscripción del censo, etc.

Pero la escalada de denuncias ha ido a más. Y fuentes internas consultadas por este diario cuantifican ya las denuncias presentadas ante Génova 13 en más de 1.000.

Se ha reconocido ya que son “bastantes las denuncias que están llegando de parte de militantes que no han podido inscribirse para votar en el Congreso Extraordinario”. Pero ese “bastantes” empieza a coger tintes inimaginables hasta el inicio de este proceso de votación. Porque 1.000 es una cifra claramente elevada y porque el número de zonas de procedencia crece y se generaliza.

Se trata de denuncias presentadas ante Génova: unas, la mayoría, informales y traducidas en una queja telefónica o escrita. Pero otras convertidas formalmente en reclamación ante el Comité Organizador del Congreso.

Y la práctica totalidad de esas denuncias centradas en una misma práctica: no dejar presentar las hojas de inscripción o no haber habilitado mecanismos para la recogida de las hojas de inscripción para votar. Cierres de sedes a las horas habituales de apertura, negativas a recoger hojas ajenas entregadas bajo representación, falta adecuada de comunicación de los mecanismos de entrega, negativa a entregar resguardos de las entregas de las hojas, etc.

Distintos mecanismos que han propiciado un mismo resultado: la imposibilidad de una parte de la militancia de inscribirse para votar, algo que, evidentemente, ha influido en el bajo número –algo más de 66.000 afiliados– que votarán en las urnas de Primarias del PP. Una cifra evidentemente alejada de los más de 800.000 afiliados de los que alardeaba hasta hace bien poco la formación Popular.