El Pasacalles Navideño ameniza la estancia de los pacientes ingresados en el Hospital de Sant Joan

La Sociedad Musical La Paz de Sant Joan d’Alacant hace posible este acto, que lleva 13 años inundando de villancicos el centro.

Sant Joan Pasacalle
Juega Limpio Orihuela

El Pasacalles Navideño es una cita que llega cada año para alegrar la estancia de los pacientes ingresados en el Hospital Universitario de Sant Joan d’Alacant, adscrito a la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública.

El poder terapéutico de la música se ha hecho patente en este tradicional acto, que este año ha llegado a su 13 edición, gracias a la participación de la banda de música de la Sociedad Musical La Paz de Sant Joan d’Alacant, y a su presidente, José Ángel Espinós, en colaboración con la Comisión de Humanización del centro hospitalario.

Los músicos han recorrido el hospital interpretando un repertorio de villancicos, acompañados por la directora Médica del Departamento de Sant Joan, Carmen Calzado, y voluntarios de la Asociación Humanizar, que nunca fallan a la cita.

Las plantas han vuelto a vibrar por completo y se ha sentido de nuevo esa magia que la música aporta a los enfermos. Algunos profesionales esperaban ansiosos su paso en los controles de Enfermería, o se dirigían directamente a la comitiva para que pasaran también por sus plantas. Destaca la gran acogida de los pacientes y profesionales de la Unidad de Hospitalización de Psiquiatría, que han participado bailando con los músicos y voluntarios.

Los móviles de pacientes y familiares han salido a los pasillos para grabar el momento, mientras otros aguardaban impacientes en las camas la entrada de los voluntarios; un saludo, una sonrisa o incluso un simple abrazo. Pequeños gestos que hacen más llevadero el ingreso y conectan al enfermo con su vida diaria.

En muchos rincones del hospital las miradas han sido de sorpresa y la palabra que más se ha escuchado es “gracias”, pronunciada tanto por jóvenes como ancianos. Hay quien ha dado algunas vueltas sobre sí mismo con su gotero, al ritmo de la música; quien volviendo de quirófano en camilla, se ha atrevido a marcarse un baile con los brazos; quien ha reconocido que “después de esto, me duele menos…”, y quien sin dentadura y postrado en una cama, se ha arrancado con un villancico.

Todos los participantes coinciden en que se trata de una experiencia positiva por el efecto que produce en los enfermos. Como han señalado los organizadores, “con este acto pretendemos hacer a los pacientes disfrutar durante un rato de esas melodías que nos conectan con buenos recuerdos y nos inyectan esperanza para seguir mirando al futuro”.