La consellera de Educación, Carmen Ortí, ha defendido en Les Corts que la inspección educativa es neutral, ha admitido que los resultados del Informe PISA en la Comunitat Valenciana son malos y se ha mostrado dispuesta a un pacto educativo amplio que perdure más de una legislatura para mejorar el sistema.
Ortí ha comparecido en la comisión de Educación de Les Corts para explicar la situación educativa en la Comunitat Valenciana y detallar el desarrollo del inicio de curso escolar. Ha recalcado que la escuela valenciana, a su juicio, ‘no debería ser un campo de batalla’ y ha confirmado que la Conselleria no va a retirar el recurso ante el Tribunal Supremo contra el Plan Edificant.
La oposición le ha exigido la dimisión por lo que considera una ‘degradación’ de la educación pública, el ‘bloqueo’ de infraestructuras educativas y la creación de una ‘policía educativa para perseguir’ a los docentes, que mantienen sus protestas. En cambio, Vox ha sostenido que la consellera tiene ‘notable margen de mejor’, mientras que el PP le ha pedido que continúe con su línea de trabajo.
La titular de Educación ha respondido que forma parte del trabajo de la oposición reclamar su destitución, y del suyo ‘no perder un minuto’ en esa cuestión. Ha insistido en que será la ciudadanía quien acabe decidiendo la posición de cada fuerza política. Además, ha asegurado que comparte las reivindicaciones de los docentes y que mantendrá la senda de buscar acuerdos ‘de tantos puntos como se pueda’.
Inspección educativa, PISA e infraestructuras
Respecto a la modificación de la inspección educativa aprobada este verano en la ley de acompañamiento a los presupuestos, Ortí ha defendido que esta reforma ‘refuerza’ su papel. Ha subrayado que no convierte la inspección en algo ‘distinto a lo que siempre ha sido’ ni se va a ‘perseguir a nadie’. A su juicio, ‘dar a un cuerpo de funcionarios las herramientas para hacer bien su trabajo no puede ser un problema’.
Sobre el Informe PISA, que ha situado a la Comunitat Valenciana con los peores resultados, la consellera ha responsabilizado a la ley orgánica impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, aprobada ‘sin consenso’. Ha añadido que ‘si el PSOE puso los fundamentos, el Botànic cavó el agujero’, al eliminar horas de matemáticas y lengua o imponer, según ha denunciado, determinadas decisiones a las familias.
Ortí ha defendido que ‘a un informe así se le responde con horas de lectura, con horas de cálculo y con años de constancia’. También ha reclamado ‘dejar de cambiar las reglas de juego cada cinco años’ y ha remarcado que, en su opinión, ‘la cultura del esfuerzo no puede ser historia’.
En materia de infraestructuras educativas, la consellera ha afirmado que siguen trabajando para superar ‘las deficiencias heredadas’ del anterior Consell. Le ha acusado de conceder delegaciones de competencias ‘imposibles de llevar a cabo’ en el marco del Plan Edificant. Ha destacado que el actual Ejecutivo ha aumentado las dotaciones presupuestarias de este plan y que busca facilitar la ejecución de las actuaciones que se firman con los ayuntamientos.
Ortí ha explicado que han acudido al Tribunal Supremo no para impugnar ‘una sola obra’ concreta, sino el acto de delegación de competencias que aprobó el anterior Consell cuando ya había perdido las elecciones y que comprometía 65 millones de euros. Ha criticado que, según ella, a la oposición le parece ‘un exceso’ cuando la Generalitat recurre al Supremo, pero ‘un derecho’ cuando son ellos quienes presentan recursos.
También ha reivindicado que la Conselleria ha atendido el confort térmico de colegios e institutos, que ha definido como ‘una de las cuestiones con más dejadez’ que encontraron en 2023. Sin embargo, ha advertido de que no se puede resolver en un solo curso ‘lo que dejó de hacerse durante veinte años’.
Críticas de la oposición al modelo del Consell
El diputado socialista José Luis Lorenz ha sostenido que el modelo educativo del Consell se basa en ‘deteriorar lo público’ para que la educación privada acabe ocupando ese espacio. Ha denunciado ‘malestar con la policía ideológica’ y ha defendido que la educación ‘no necesita control ideológico’ ni ‘propaganda’, sino ‘ciencia y convivencia’.
Por su parte, el diputado de Compromís Gerard Fullana ha pedido a Ortí que ‘deje de perseguir al profesorado’. Ha considerado que los resultados del PISA requieren ‘una acción real para revertir’ la situación, y no ‘tirar piedras y partidismos’. También ha criticado el ‘bloqueo’ de las infraestructuras del Plan Edificant, el impulso de las horas de religión y ha preguntado en comisión cuánto costó el viaje de la consellera a Shanghái.
La diputada de Vox Julia Llopis ha señalado que esta legislatura ‘se ha avanzado mucho’ en Educación, aunque ‘no lo suficiente’, y ha insistido en que existe un ‘notable margen de mejora’. Entre las prioridades, ha apuntado a eliminar contenidos de carácter ‘ideológico y doctrinal’ y suprimir los menús halal en los colegios. Sobre este último punto, Ortí ha respondido que dichos menús cumplen la ley vigente.
En relación con la polémica por su viaje a China, la consellera ha afirmado que fue a ese país para dar apoyo ‘a la formación pública de la Comunitat Valenciana’. Ha añadido: ‘Iré donde haga falta para poner a nuestros alumnos en lo más alto, a Shanghái o al Uruguay’.



