María Consuelo Giner: “Ahora sé que tengo que dedicar más tiempo a escribir poesía, que siempre me ha entusiasmado”

María Consuelo Giner: "el poema ganador es un romance que hace un canto de alabanza a la unidad de España, representada por la Corona Española"

Juega Limpio Orihuela

Entrevista a María Consuelo Giner Tormo: Premio Internacional de Poesía Rey Felipe VI, 2019

BREVE BIOGRAFÍA

María Consuelo Giner Tormo (1957 Alicante) Doctora cum laude en Filosofía por la Universidad de Murcia. Licenciada en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Alicante. Catedrática de Historia (Conservatorio Superior de Música de Alicante). Presidente de la Asociación artístico-cultural Espejo de Alicante, desde su creación, en enero de 2003.

Presidente de la Comisión Científica del Ayuntamiento de Alicante, Vicedecana cultural del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Alicante, Miembro del grupo poético Amarilis. Ha editado varios libros vinculados con su profesión, como Música para todos y todos para la Música; Manuel Berná, vida y obra; Estética aplicada a la música…

Ha pronunciado más de 50 conferencias y participado en mesas redondas, con temas como “Óscar Esplá, un humanista del siglo XX”, “Ravel”, “Ruperto Chapí”, “El intérprete musical”, “El público”, “Las cantigas de Santa María”, etc. Ha ganado premios en tres concursos de poesía: “Cuevas de Canelobre” (Busot, Alicante), “Haikus” (Renfe, Madrid), y, recientemente, el Primer premio internacional “Rey Felipe VI” (Hermandad Nacional Monárquica de España, Madrid). Directora de la revista digital El Monárquico.

 

Pregunta. – ¿Qué ha supuesto para usted haber ganado el Primer Premio Internacional de Poesía Rey Felipe VI, 2019?

Respuesta: En primer lugar, de acuerdo con las Bases del Certamen, que llegaron a la Asociación Espejo de Alicante que presido por casualidad, como tantas otras, el caso es que, al leerlas, me enganchó el tema y me puse a reflexionar sobre los valores de la Monarquía y lo que representa la Corona española. Por otra parte, al tener que ir a Madrid a recoger el premio, asistir a un Congreso que hubo en Sevilla, organizado por la Hermandad Nacional Monárquica de España y conocer a diferentes componentes, me fui metiendo cada vez más.

En definitiva, creo que ha llegado en el momento perfecto para fijarme un poco más en mi persona; me explico, me jubilé como Catedrática de Historia y Estética del Conservatorio Superior de Música “Óscar Esplá”, de Alicante. Hasta entonces prácticamente solo me ocupaba de las clases, la familia y la Asociación que presido. Ahora sé que tengo que dedicar más tiempo a escribir poesía, que siempre me ha entusiasmado. Y, por último, el haber ganado este primer premio internacional ha supuesto que la junta directiva nacional se fije en mí para ofrecerme la dirección del periódico digital “El Monárquico”.

P.- Has ganado con el poema “A la Corona de España”. ¿Podría contarnos algo sobre el tema elegido, su estilo, estructura…

Respuesta: Es un romance que hace un canto de alabanza a la unidad de España, representada por la Corona Española. Tiene 182 versos; empieza con un estribillo que dice: “Es la corona española/digna de reverenciar” y luego se repite cada 20 versos, como leit motiv, valga esta expresión, que denota mi vinculación a la música. Utilizo varias metáforas, como al maná, que alimenta al pueblo, al pintor, con una paleta de colores muy variada, al director de orquesta, dirigiendo una sinfonía… La verdad es que quedé muy satisfecha con el resultado final.

P.- ¿Cuándo empezó con la poesía, y sobre todo cuándo a componer poemas? ¿Cuántos libros tienes publicados?

Respuesta: Con las Letras, en general, siempre, desde pequeña me ha llamado la atención la lengua castellana, por eso estudié, precisamente, la carrera de Filosofía y Letras (Filología Hispánica). Mi inmersión en la poesía, claramente constatada, se puede decir que, a partir de los 11 años, aproximadamente, cuando en las clases de Lengua y Literatura nos hacían medir versos, ver su estructura, memorizar poemas e, incluso, componer algunos; de esa época, por cierto, no conservo.

Libros tengo muchos publicados, individuales y compartidos, sobre todo los vinculados a la música, y de poesía tengo muchos compartidos y dos individuales. Mi tesis doctoral, por cierto, incluye un romance histórico dedicado al compositor Don Manuel Berná García, que resume su vida hasta llegar a Comandante del Ejército.

P.- ¿La poesía es fruto de la inspiración o del trabajo? ¿Tiene usted días en blanco que no se le ocurre nada?

Respuesta: Yo creo en la inspiración, pero, como decía Picasso, que me pille trabajando. Cuántas veces tienes una gran idea y, si esperas a llegar a casa o a tener papel disponible para anotarla, se te olvida…, entonces es muy importante que la inspiración me pille trabajando. Por supuesto que hay días en blanco, que no hay forma de alimentar a las musas para que acudan, pero cuando llegan…, ¡hay que aprovechar!

P.– ¿Qué concepción tiene usted de la poesía? ¿Y si se puede vivir sin poesía?

Respuesta: La poesía es como la música, necesita ser escuchada en tu interior (y digo escuchada, no oída), es decir, deglutida, asimilada, aprehendida, para poderla comprender y que se produzca esta impresión en el alma, o respuesta que se da. Yo pienso que no se puede vivir sin poesía, al igual que sin música, pero, si ampliamos un poco más el horizonte, en definitiva, no se puede vivir sin Arte.

P.- ¿Quiénes son sus poetas preferidos y los que más le han influenciado? ¿Si tuviera que llevarte un solo libro a una isla cual se llevaría?

Respuesta: ¿Poetas? Muchísimos, depende del momento, te apetece leer uno u otro: Miguel Hernández, Pablo Neruda, Juan Ramón Jiménez, Mario Benedetti, José María Pemán…, Gloria Fuertes, Santa Teresa de Jesús, Rosalía de Castro…

Si tuviera que llevarme un solo libro a una isla probablemente sería La Biblia, allí tenemos poesía, prosa, y mucho más.

P.- ¿Qué opina de la poesía actual? ¿Se escribe poca o mucha poesía?

Respuesta: Yo creo que cada vez hay más gente conectada con la poesía. Siempre se ha dicho que la poesía es como la proscrita y con pocos seguidores, pero estoy totalmente convencida de que cada persona lleva un poeta dentro, solo hay que esperar el momento adecuado para que aflore al exterior y para que esto suceda contribuimos mucho las distintas asociaciones que hay en Alicante y provincia. Concretamente, la que yo presido, organiza recitales de poesía periódicos, además de un Encuentro Provincial de Poesía anual y un Encuentro Nacional de Poesía bianual, con el título de “Hablan los poetas”. A continuación, editamos un libro que llega a mucha, mucha gente.

P.–¿Por qué la poesía actual desprecia la rima y la métrica?

Respuesta: Es una evolución normal en todas las artes. Primero se buscan normas y luego se van rompiendo, poco a poco, pero, en realidad, entramos en un círculo: se vuelve a las normas y se rompen… esto pasa en todos los órdenes: arquitectura, escultura, pintura, poesía…, como se puede ver a lo largo de la Historia.

P.- Que piensa de Internet y de las redes sociales

Respuesta: Creo que, si se usan bien, nos pueden ayudar en muchos ámbitos, el problema está cuando se abusa de ellos. Yo he llegado a ver a jóvenes que, estando al lado uno de otro, prefieren hablarse o comunicarse por WhatsApp.

P.- ¿Cuéntenos algo de cómo le eligieron como directora de la revista “El Monárquico”?

Respuesta: Bueno, pues ha sido un proceso muy rápido. Desde que empecé con el Certamen Internacional de Poesía, he ido conociendo a muchos de sus componentes y ellos a mí. Quedó vacante el puesto de Director de El Monárquico, me lo ofrecieron, por mi formación universitaria y acepté, ya que vi que es un periódico muy respetuoso y de fomento de valores universales.

P.- ¿Qué consejos daría a los jóvenes poetas que están empezando?

Respuesta: Pues le diría que el comportamiento debe ser como cualquier arte: al igual que el pintor comienza por el dibujo (Picasso mismo trabajaba en dibujo todos los días, aunque luego desembocara en arte abstracto…), el poeta debe comenzar con las normas de ritmo y rima, estrofas… y luego ya vendrá el momento en que se libere, pero la base debe estar ahí; es decir, no es lo mismo escribir en verso libre, conociendo las normas, que hacerlo porque no las conoces.

P.–Decía Rainer Maria Rilke que el poeta debe escribir para sí mismo y que si el público no lo entiende, es problema del público. ¿Qué opina usted?

Respuesta: Estoy totalmente de acuerdo. El artista debe escribir, pintar, componer música… para sí mismo, es decir debe transcribir o representar lo que ve, luego es problema del público intentar comprender lo que ha querido decir el artista o, incluso, que le diga algo totalmente distinto, pero totalmente válido. Otra cosa distinta es el aprovechamiento que hacen ciertos “artistas”, que en realidad no lo son y que se escudan diciendo que ya les comprenderán.

P.- Y para terminar: ¿Es la vida poesía, o es la poesía vida?

Respuesta: Tanto monta, monta tanto… La vida se debe convertir en poesía, para disfrutarla plenamente. He conocido varias personas longevas que han sabido convertir su vida en poesía, una de ellas, por ejemplo, el compositor sobre el que hice mi tesis doctoral: Don Manuel Berná García, murió con cerca de 96 años y todos los días despertaba a la vida de nuevo, con mirada de niño, disfrutando de todo lo que veía como si fuera la primera vez… Lo recuerdo con mucho cariño y admiración. Otra de estas personas la conocemos usted y yo, es el gran pintor alicantino Juan Manuel Amérigo Asín, que cumple, en agosto próximo, 87 años y sabe vivir la vida con poesía o, mejor aún, convierte su vida en poesía; mi marido y yo lo admiramos mucho y lo tenemos de ejemplo. Es que, verdaderamente, los artistas deben tener la mirada de un niño para poder crear obras geniales como las de ellos.

Con respecto a la otra premisa, si es la poesía vida, por supuesto que lo es, la poesía sirve para liberar, de forma poética, las angustias, los anhelos, las reivindicaciones… y todo eso hace que se alargue la vida. Y para el que la lee, y se siente identificado, ocurre lo mismo…, así que ¡A leer poesía!