El incendio forestal declarado en Tírig (Castellón) ha calcinado ya 810 hectáreas, pero presenta una evolución favorable. El perímetro, de 21 kilómetros, se encuentra sin llamas y 21 medios aéreos se han incorporado este lunes a las tareas de extinción, aprovechando la mejora de las condiciones meteorológicas registrada durante la madrugada.
El dispositivo se centra ahora en los dos frentes activos del incendio. Los trabajos se han orientado especialmente hacia la zona norte del término municipal de Catí, que ha sido desalojado, según han informado el conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, y el director técnico del Puesto de Mando Avanzado (PMA), Antonio Rodrigo, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), celebrada a las 9.00 horas.
En el operativo participan 300 efectivos terrestres, apoyados por los 21 medios aéreos que han comenzado a operar a primera hora de la mañana. El objetivo es consolidar el perímetro sin llama y avanzar hacia la fase de estabilización del incendio durante las próximas horas, siempre que no cambien las condiciones en la zona.
Evacuados y atención a las personas afectadas
Entre los evacuados por el fuego, 47 personas permanecen alojadas en un albergue habilitado, seis de ellas menores, según ha comunicado la Generalitat Valenciana. Estas personas están recibiendo atención continuada por parte de los servicios de emergencia y asistencia social.
El conseller ha detallado que, además de estas 47 personas y cinco mascotas atendidas en el albergue, el resto de evacuados se ha desplazado por sus propios medios o con ayuda de familiares a viviendas situadas en municipios cercanos a Catí. Ocho residentes de un centro han sido trasladados a la localidad de Morella.
En total, han sido desalojadas alrededor de 700 personas del municipio de Catí como medida de prevención ante el avance del fuego. Valderrama ha agradecido a la población ‘el civismo’ mostrado durante la evacuación y ha reconocido ‘el esfuerzo y el trabajo realizado esta noche’ por los medios de extinción.
Buena evolución gracias al cambio de tiempo
Valderrama ha explicado que la evolución del incendio ha sido ‘muy favorable’ durante la noche. Los bomberos han podido trabajar con mayor eficacia en los frentes que más preocupaban este domingo, situados en los términos de Catí y Tírig.
Durante la jornada anterior, los vientos erráticos y las fuertes rachas complicaron las labores de extinción y el abordaje directo de las llamas. Sin embargo, las condiciones meteorológicas han mejorado notablemente durante la madrugada, lo que ha permitido avanzar en la contención del fuego y dejar el perímetro sin llama.
El director del PMA, Antonio Rodrigo, subinspector jefe del Consorcio de bomberos de Castellón, ha concretado que el incendio mantiene dos frentes principales, uno al norte y otro en la zona sur. Los trabajos de las últimas horas han logrado eliminar las llamas en todo el perímetro, aunque la superficie quemada ha aumentado ligeramente.
Rodrigo ha señalado que todos los medios aéreos operan a lo largo de la mañana con un objetivo claro. Pretenden consolidar la situación para poder pasar a la fase de estabilización del incendio en las próximas horas, siempre condicionada por la evolución del viento y la temperatura.
Seguimiento institucional del incendio
Hasta el Puesto de Mando Avanzado se ha desplazado el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, para seguir sobre el terreno la evolución del incendio y la coordinación del dispositivo. También ha acudido la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, que ha participado en el seguimiento de los últimos avances en las labores de extinción.
La presencia de las principales autoridades autonómicas y estatales refleja la preocupación por la magnitud del incendio, que ha afectado a un amplio entorno forestal de Tírig y Catí. Las instituciones han insistido en la importancia de respetar las indicaciones de los servicios de emergencia y de mantenerse alejados de la zona afectada para no entorpecer los trabajos.
Con el perímetro sin llamas, los esfuerzos se concentran ahora en asegurar puntos calientes y evitar posibles rebrotes, especialmente ante cambios de viento. La prioridad se mantiene en la protección de las personas, las viviendas próximas y el entorno natural afectado por el fuego.






