Once personas han muerto y otras ocho han resultado heridas en el incendio forestal declarado en Los Gallardos, en Almería, ayer por la tarde. Cuatro de los heridos presentan quemaduras graves y está previsto su traslado desde el Hospital Torrecárdenas al Virgen del Rocío de Sevilla. La Junta de Andalucía mantiene abierto el dispositivo de búsqueda ante la posibilidad de localizar más víctimas.
El balance oficial había aumentado durante la madrugada desde seis hasta doce fallecidos. Sin embargo, el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, lo ha corregido a primera hora de este viernes y lo ha situado en once muertos. Las autoridades todavía trabajan en la identificación de las víctimas, que podrían ser en su mayoría de nacionalidad extranjera.
Varias de estas personas intentaban abandonar cortijos y viviendas diseminadas del término municipal de Bédar cuando quedaron rodeadas por el fuego. Cuatro fueron encontradas dentro de un vehículo. Las otras siete habrían abandonado sus coches para continuar a pie por una rambla distinta al itinerario de evacuación establecido. La velocidad de las llamas convirtió esa zona en una «verdadera trampa», según ha explicado Sanz.
El incendio comenzó junto a la N-340A
Los primeros avisos llegaron al servicio de emergencias durante la tarde del jueves. Las llamadas situaban las llamas junto al kilómetro 511 de la N-340A, dentro del término municipal de Los Gallardos. El 112 ha gestionado más de 150 comunicaciones relacionadas con el incendio.
Varios alertantes indicaron que un cable del tendido eléctrico había caído y había provocado el fuego. Las llamas alcanzaron rápidamente la vegetación próxima a la carretera. Esta versión forma parte de los testimonios iniciales, pero la investigación todavía debe determinar oficialmente el origen del incendio.
El primer dispositivo movilizó a 48 bomberos forestales, dos vehículos autobomba y siete aeronaves. El fuego afectaba principalmente a una zona de matorral y espartales muy secos. Sin embargo, el viento, las elevadas temperaturas y la complicada orografía aceleraron su expansión hacia viviendas y núcleos habitados. Las rachas llegaron a alcanzar los 70 kilómetros por hora y favorecieron la aparición de focos secundarios.
La Junta activó a las 19.37 horas la fase de emergencia en situación operativa 1. Apenas tres horas después, a las 22.37, elevó el Plan Infoca a situación operativa 2 ante el potencial del incendio y la necesidad de incorporar medios estatales.
Evacuaciones en Los Gallardos, Bédar y Antas
El avance de las llamas obligó primero a desalojar la barriada de Almocáizar. Posteriormente, la evacuación se amplió al núcleo de Bédar y a zonas como Fuente del Albarico, Los Pinos, La Serena y las viviendas del Pinar de Bédar. La complejidad de los accesos dificultó la salida de algunos residentes y el paso de autobuses.
El incendio también alcanzó el término municipal de Antas. Allí fueron desalojados preventivamente los vecinos de La Perulaca, Los Raimundos y Los Chopos. Las sucesivas actualizaciones sitúan en torno a 1.400 el número de personas que han tenido que abandonar sus casas.
Los servicios de emergencia habilitaron espacios de acogida en Garrucha, Mojácar y otros municipios de la comarca. El Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres ha activado el teléfono 677 904 624 para atender e informar a los familiares de las personas afectadas.
Un operativo de cientos de efectivos
La Unidad Militar de Emergencias se ha incorporado con 150 militares al dispositivo formado por el Plan Infoca, bomberos, Guardia Civil, Policía Nacional adscrita, servicios sanitarios y equipos de coordinación. Durante la mañana, el operativo ha alcanzado los 464 efectivos y ha recuperado el apoyo aéreo con once aeronaves.
El incendio continúa activo y mantiene la fase de emergencia en situación operativa 2. Los trabajos se concentran en proteger las viviendas, cerrar el perímetro y localizar a posibles personas desaparecidas. La A-7 ha reabierto durante la madrugada tras permanecer cortada entre los kilómetros 709 y 714, mientras continúan las restricciones en la N-340A y la carretera AL-6109.
El consejero Antonio Sanz ha calificado el incendio como una «tragedia sin precedentes» y como el fuego forestal con mayores consecuencias humanas registrado hasta ahora en Andalucía. El balance de víctimas continúa siendo provisional mientras avanzan las labores de búsqueda, identificación y extinción.






