Inauguración de un alto relieve del pintor «Pérezgil» en los jardines de la Diputación

Un homenaje tardío que debió hacer en el año pasado, año de su centenario. Pérezgil, fue un reconocido pintor alicantino de adopción, pero de cuna albaceteña

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En la mañana de un bochornoso día 10 de julio, después de once de la mañana, se descubrió un al relieve circular en bronce en homenaje al pintor  «Pérezgil» en los jardines del Palacio Provincial de la Diputación de Alicante por el aún diputado de Cultura César Augusto Asensio (posiblemente su último acto público)  y Joserre Pérezgil Carbonell, hija del pintor,  restauradora-conservadora y Directora Técnica del MUBAG (Museo de Bellas Artes Gravina), con asistencia de su hermana María del Carmen, familiares, antiguos alumnos e intelectuales, que reunió a  unas 60 personas.  El alto relieve con imagen de «Pérezgil» es circular en bronce sobre un soporte de lámina de hierro longitudinal de tonalidad oxidada firmado por V. Ferro MM (Vicente Ferrero Molina, Bañeres, 1944) que  ha sido donado por la familia.

Entre los asistentes estuvieron presente José Ferrándiz Lozano, director del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert; a Maribel Berná Box, presidenta del Ateneo Científico y Literario de Alicante; y entre los antiguos alumnos de «Pérezgil» estaban: el pintor, escultor y catedrático José Díaz Azorín,  Antonio Arce López, hoy  Director Técnico y Apoderado de EuroPatologias, S. L.;  y la hoy poeta Carmen Amérigo.  La poeta María Consuelo Franco Gütiez. Así como  Alfredo Gómez Gil, catedrático y poeta alicantino y actual director del Grupo Poético del Casino de Madrid. No asistió César Sánchez, presidente de la Diputación, ni alcalde-pintor Luis Barcala. Tampoco pudo asistir el redactor de esta crónica el «escripintor»  Ramón Palmeral porque no se enteró del acto, la  información que posee es  la recibida de terceros que sí asistieron, que fue un acto calificado por algunos asistentes como «algo frío» y que «casi privado», invitación que no se anunció en la prensa local,  sino que corrió entre los familiares y amigos, como clandestino. ¿Por qué fue tan privado?, no lo entiendo.

Creo que el pintor Pérezgil se merece un acto más sonado, sobre todo, en los medios de comunicación y los ambientes artísticos, porque el año pasado fue el centenario de su nacimiento (1918-2018). El diputado señor César Augusto dijo que «Pérezgil» se prodigó en Alicante y su provincia y, además, colaboró con la Hogueras, pero en su precipitada alocución cometió  un lapsus, pues dijo que «Pérezgil» había  nacido en Yecla (ver el video del acto en You Tube, Alicantí TV), cuando el  pintor José Pérez Gil nació en Caudete (Albacete) en 1918, y de joven desde los ocho años, residió en Alicante hasta su muerte en 1998, aquí contrajo matrimonio con Fina Carbonell y tuvo dos hijas.  Figura clave de la pintura alicantina de posguerra, que al fin, un año después de su Centenario está ya, donde lo merece, en el jardín de los personajes ilustres del Palacio Provincial de Alicante. No obstante he de decir que de marzo al 5 abril del presente año se celebró una exposición conmemorativa de 12 cuadros, más vitrina con catálogos y documentos en la sala de exposiciones de la Diputación de Alicante.

La hija Joserre Pérezgil en su alocución emocionada, destacó  que sus padres vivían cerca, en calle Benito Pérez Galdós y con frecuencia veían a esta jardín, donde el padre les informaba de los personajes ilustres cuyos azulejos estaba en las bancadas laterales, y cien años después está su padre con un relieve en bronce, que  le recordará en los años venideros. Puesto que Pérezgil se merece, sin duda alguna, estar en el jardín de los personajes ilustres de nuestra provincia.

Breves datos biográficos

José Pérez Gil conocido como «Pérezgil»  nació en Caudete (Albacete) el 18 de septiembre de 1918, a los ocho años de edad la familia se trasladó Alicante en busca de nuevas mejoras laborales. Las dificultades económicas de su familia le llevaron a realizar diferentes trabajos que aceptó de buena gana al conseguir así un sustento. Trabajó como aprendiz en el taller de escayola de Ramón Ripoll, en la Casa Devesa como pintor de rótulos de películas y en el taller de pintura de Paco Muñoz.

Al entablar amistad con el pintor y foguerer Gastón Castelló se empezó a introducir en el mundo de los talleres de Hogueras Durante sus clases en la Academia de Manuel Cantos entabló relación con otros artistas como Emilio Varela, Adelardo Parrilla y Heliodoro Guillén. En 1933 expone junto a González Santana y Melchor Aracil en el Ateneo.

Tres años en 1936 más tarde, celebra en el mismo lugar su primera exposición individual obteniendo un gran éxito y el aceptación de la crítica. Esa misma noche, al salir del acto inaugural a la calle, gritó: “Ya soy pintor”. Realizó algunas hogueras junto a José Barahona.

En 1944 se casó con Fina Carbonell, que fue  Bellea de la Hoguera, ya desaparecida, 18 de julio. Durante 10 años fue director de la Escuela Profesional de Bellas Artes de Alicante, recibiendo un gran cariño de sus alumnos/as. Colaboró con las Hogueras de Sant Joan, e hizo donaciones de cuadros para que las hogueras para que  lo rifaran y que  ganara algún dinero para los gastos.

Ganó entre otros los premios importantes: Primer Premio y Medalla de Oro de la Diputación de Alicante en los Concursos Nacionales de 1954, el Gran Premio Nacional de la Diputación de Alicante   por su obra «Carrizos de las Salinas» en 1956 que se halla expuesto  en el MUBAG. Hijo Ilustre de Caudete desde 1978, en 2006 el Ayuntamiento de Alicante le  distinguió como Hijo Adoptivo de la ciudad. La concesión del título de Hijo Adoptivo de la Provincia de Alicante, por la Diputación, en 2019.

Estilo y técnica

Posee «Pérezgil», un estilo personal, con un excelente dibujo  de síntesis en la  construcción de los volúmenes, sus paisajes tiene una luminosidad y atmósferas propias de la luz levantina, que supo captar con la magia de sus pinceles, transparentes, de volúmenes nítidos en sus paisajes y salinas, buscando con el tiempo lo distributivo sobre lo descriptivo; una pintura cerebral, pensada, lejos del arrebato romántico, domando el paisaje, ajustándolo a su voluntad, que le lleva a repetir, en ocasiones, los asuntos (almendros, salinas, cañizares, vistas de pueblos y villas con cierta gracia cubista), con especial un gusto exquisito por lo arquitectónico de nuestra tierra. Sin olvidarnos de los bodegones, donde “La recovera” destaca como un gran bodegón con figura humana por su gran tamaño, que entraría dentro de la pintura costumbrista.